CRÍTICA. Chan!

por Jaques de la Brioche
@GacetaBlackout

Obra: Chan!
Género: Drama generacional millenial

We live for just these twenty years
Do we have to die for the fifty more?
Noam Titelman

De los doce textos creados al alero del taller de dramaturgia del Royal Court, que se realizó en 2012, ya he visto seis de ellos puestos en escena, de los cuales los que más me han satisfecho han sido Superhéroes en tu jardín y Chan!. De este último texto ya había tenido un anticipo durante el año pasado en el festival Lápiz de Mina, en un semimontaje con casi el mismo equipo artístico que integra el actual montaje. Es un texto que aparenta ser muy ligero pero que en el fondo enlaza un par de intereses que ya venía planteando Camila Le-Bert como dramaturga en sus últimas obras: la crisis de madurez ante el ingreso a la adultez en La guagua y la injerencia cultural estadounidense en la definición de identidad latinoamericana en Latino.

Aquí estos dos temas toman cuerpo en la historia de José y Aurora, una pareja de estudiantes de postgrado de humanidades que se fueron a especializar a Nueva York. Allá se conocieron y vivieron juntos el paraíso intelectual de la Gran Manzana con sus museos gigantescos, los conciertos en los parques y la multiculturalidad entera conviviendo en la exuberante cuadrícula mondriana de streets and avenues. Sin embargo, sus respectivas becas se acabaron y deben regresar a este lado del continente para retribuir con sus conocimientos al país. El asunto es que el mercado laboral nacional considera sus aprendizajes como económicamente improductivos, y por ende irrelevantes.

Así, además del jet lag cultural, deben enfrentar numerosas preocupaciones por la falta de empleabilidad: la erosión en su relación de pareja, la imposibilidad de concebir un hogar estable, la transacción individual ante el marco regulatorio social, la infravaloración de sus habilidades; y aún con todas estas dificultades anhelan obtener una juventud fascinante. Esto no es solo una situación local, sino que desde hace una década ya están los casos de los Twixtersestadounidenses, los mileuristaseuropeos y los NEET japoneses. Globalmente, los modelos financieros que impulsaron a la sociedad occidental durante la segunda del siglo XX, implosionaron y se diluyeron en una recesión recurrente después del cambio de milenio.

Por eso, a pesar de las risas durante la obra, queda un dejo agridulce porque es una exposición vigente sobre una generación que no pudo tomar vuelo y cumplir con los parámetros de bienestar de sus antecesores, cayendo como un búmeran zigzagueante hacia la realidad. Al igual que la onomatopeya inspiradora del título, en Chan! hay una perplejidad emocional envuelta en una crocante cobertura de sutil superficialidad. La secuencia episódica y autoconclusiva de las escenas es heredera de la estructura narrativa de los sitcoms, pero aquí se aprovecha para reflejar los espejismos trizados de un sueño erosionado de prosperidad personal. Así como sucede en la canción “Young Americans” de David Bowie, que bajo el bailable sonido del soul de Filadelfia escondía una diatriba sobre la expectativas de la sociedad norteamericana, en Chan! se exhibe el desengaño que queda detrás esa fantasía impuesta de un país OCDE construido sobre cimientos encenegados.

img_9751-rv2Funciones: Martes a jueves, 20:00 horas. Del 11 de mayo al 1 de junio, en Teatro del Puente (Parque Forestal s/n cerca del Puente Pio Nono, Santiago Centro. Metro Baquedano). Diálogo post función el 1 de junio. Parte del ciclo Teatro Hoy de Fundación Teatro a Mil.

Ficha artística:
Dramaturgia y dirección: Camila Le-Bert
Elenco: Catalina Osorio Cerón, Pablo López Leal, Juan Pablo Troncoso Chandía
Diseño integral: Los Contadores Auditores
Diseño de vestuario: Tamara Poblete
Música: Nicolás Aguirre
Coreografía: Daniela Le-Bert
Prensa: Flavia Berger
Crédito fotografía: Fundación Teatro a Mil

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