CRÍTICA. Algernón, la angustia del conocimiento

por Jaques de la Brioche
@GacetaBlackout

1

Obra: Algernón, la angustia del conocimiento
Género: Drama ontológico neuronal

“I am a scientist – I seek to understand me
I am an incurable and nothing else behaves like me”
António Damásio

 

¿En qué consiste esta quintaesencia existencial que es la consciencia? Esta duda primaria, de respuesta aún elusiva, es la partícula elemental del cuento de ciencia ficción Flores para Algernon, del autor norteamericano Daniel Keyes, escrito en 1959 y que con el tiempo se ha convertido en un clásico contemporáneo. A Charly Gordon, un obrero con discapacidad intelectual, le realizan una operación experimental para triplicar su coeficiente intelectual y debe registrar sus pensamientos en un diario de vida. Así en este relato íntimo se distingue su avance desde sus toscas frases iniciales hasta los profundos párrafos polisilábicos donde se cuestiona la utilidad y perdurabilidad de su recién adquirida inteligencia.

El Colectivo de Arte Matamala materializa en escena este conmovedor cuento con una perspicacia minimalista. Aquí Charly está retenido de pie sobre una tarima cuadrada metálica, lo que concentra la observación inescapable en la voltaica interpretación de Moisés Angulo, quien matiza gradualmente la modificación del protagonista a través de su cuerpo y su voz. Los graves balbuceos letárgicos post-operatorios van evolucionando sintácticamente hasta explotar en una exasperación endiosada cuando Charly cae en cuenta de que supera en razonamiento a los doctores que lo están analizando. Esa desesperación interna contenida en las palabras del cuento se aplica con exactitud expresiva en este montaje.

2La soledad emocional de Charly se aliviana en su relación con Algernón, un ratón de laboratorio al que le han realizado el mismo procedimiento y por lo tanto se hermanan en un destino compartido. Aunque en la puesta en escena las interacciones más potentes surgen de la relación de Charly con otros dos agentes intangibles: la luz y el sonido. El diseño de iluminación es un claroscuro dosificado que amplifica en la penumbra el aura de misterio científico mientras que con el fulgor complementa las epifanías mentales. En cambio el sonido se encarga de exponer con una nitidez impasible las reacciones sociales de los evaluadores de Charly, en particular de Miss Kinnian, su profesora especial quien no puede aceptar los sentimientos afectivos incipientes de Charly.

Algernón, la angustia del conocimiento establece una línea temática en común con trabajos anteriores y futuros de la compañía, respecto a cómo un individuo se enfrenta ante los vaivenes entre la percepción sensorial y la interioridad. En su obra anterior, El hombre del baño, un ermitaño silente se aísla en un baño público donde el encierro le destapa visitas de alucinaciones surrealistas. La compañía próximamente montará La metamorfosis, el afamado texto de Franz Kafka de un hombre que repentinamente transmuta en insecto y las alteraciones familiares que eso implica. En tanto en Algernón el estremecimiento que provoca se debe a que se presencia un universo cerebral en rauda expansión y extinción, donde las sinapsis estelares de Charly se irán apagando inapelablemente.

Ficha artística:
Dramaturgia: Moisés Angulo y Nicolás Fernandois, inspirada en el cuento Flores para Algernon de Daniel Keyes.
Compañía: Colectivo de Arte Matamala
Director: Nicolás Fernandois
Elenco: Moisés Angulo
Diseño sonoro: Nicolás Aguirre
Diseñador de iluminación: Julio Escobar
Productora: Francesca Ceccott

Funciones:
Jueves a domingo, 20:30 horas, del 11 al 27 de marzo.
Jueves a domingo, 19:30 horas, del 31 de marzo al 3 de abril.
Sala B1, Edificio B. Centro Cultural Gabriela Mistral (Av. Libertador Bernardo O’Higgins 227, Metro Universidad Católica).
$5.000 Público General, $3.000 Estudiantes y tercera edad.

Deja un comentario

Buscador
Síguenos