CRÍTICA. Por Sospecha

Por  Jaques de la Brioche
@GacetaBlackout

Género: Drama marginal enrejado

“I started pacin’ back and forth,
and now and then I’d yell,
And kick my forty dollar shoes
against the steel floor of my cell.”
Pablo Mackenna

A mediados de mayo comenzó el primer estreno de la programación del año en el Teatro Nacional Chileno con un clásico de la dramaturgia nacional, la obra “Por Sospecha” de Luis Rivano, la historia de tres individuos de distintos ámbitos de la sociedad que son apresados sin causa previa ni motivo aparente. Este trío lo conforma el Yayo (Gabriel Urzúa), un experimentado lanza de ingenio ágil; Jiménez (Mario Bustos), un honesto maestro de la construcción al que lo pillaron sin su identificación; y el Rucio (Rodrigo Jiménez), un macilento ladrón novato que sufre su primera detención por atolondrado. Así pasan sus horas, capturados por una autoridad que los retiene forzosamente con tal de ufanarse de su rango de poder.

PorSospechaS (2)La dirección en esta ocasión corre por riendas de Carlos Huaico, quien mantiene ese rasgo estéticamente limpio de sus obras anteriores como “La madre del cordero” y “Lonquén …entre el limbo y la tierra…”, concentrándose en el desarrollo de una interacción detallista entre los personajes: El primer encuentro entre el Yayo y el maestro Jiménez parte de manera obviamente recelosa debido a sus personalidades opuestas; pero el encierro, la conversación y los puchos van destrabando las sospechas (más sospechas aún) mutuas. Frente a la llegada repentina del Rucio, ambos se convierten en dos posibles caminos para el muchacho: Puede seguir las enseñanzas callejeras del Yayo o adquirir un trabajo digno como aprendiz de Jiménez. El titubeo sobre el destino del Rucio es donde se concentra el conflicto entre posiciones apasionadas sobre la resiliencia en la vida.

El ritmo del montaje entreteje los instantes dramáticos con otros más amenos de manera sencilla y fluida, con una musicalización e iluminación que aportan al ambiente de manera sigilosa, por lo que la atención se mantiene constantemente atraída. El trabajo del elenco está en un buen nivel aunque la interpretación de Gabriel Urzúa es superlativa. Su Yayo es una fiera enjaulada que conoce exactamente su hábitat, se mueve con precisión sugestiva y sabe como desenvolverse frente a la justicia (o mejor dicho en este caso, la injusticia). Su temperamento inunda la estrecha prisión, en donde Jiménez pasa a ser un domador acorralado, respetado más bien por su humildad, y el Rucio se vuelve un cachorro nuevo, al que aporrea con tal que aprenda a soportar los zarpazos que después tendrá que sobrellevar por su cuenta, si es que quiere sobrevivir de alguna forma en la jungla humana.

sospechaSEvaluación: “Alaparé, alaparé. Alaparé, alaparé. A la paré con el carné.

Recomendado para: Lanzas internacionales, carabineros retirados.

Funciones: Jueves a sábado a las 20:00 horas, hasta el 28 de Junio en Teatro Nacional Chileno – Sala Antonio Varas (Morandé 25, Santiago Centro, Metro Universidad de Chile o Metro Moneda) Entrada general: $7.000, tercera edad y estudiantes: $3.000.

Ficha Artística:

Dirección: Carlos Huaico
Dramaturgia: Luis Rivano
Elenco: Mario Bustos, Gabriel Urzúa, Rodrigo Jiménez
Diseño de escenografía e iluminación: Guillermo Ganga
Diseño de vestuario: Kathy Ramos

FOTOS: Diego Artigas San Carlos

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