CRÍTICA. Persistencia de material

por Javiera Anabalón

Persistencia de material, Colectivo de danza La vitrina

PERSISTENCIA-slide

Persistencia de material propone una mirada en torno a la obra de arte en general, y de la danza en particular, como un organismo dinámico capaz de almacenar una experiencia que va mutando con el tiempo, y cuya sedimentación va adquiriendo nuevos contornos en la memoria, en el cuerpo y el desplazamiento.

La obra hace una reflexión de la utilización del espacio y de las cualidades de movimiento incitados por el contexto de la dictadura,  desde las posibilidades de representación que éste suceso puede adoptar y de cómo la danza puede ser un ámbito legítimo y efectivo de revisión y análisis crítico de la historia. En esta ocasión la gestualidad va siendo determinada por una serie de objetos testimoniales, que en su acumulación van componiendo un paisaje vivo de aquella época, cuya particularidad es precisamente el hecho de que es el resultado de una sedimentación que ha progresado durante 40 años, desde el 73 hasta hoy.  El título de la obra Persistencia de material sugiere la idea de que la percepción de un suceso (y por lo tanto también sus formas de representación) no es en ningún caso estático sino dinámico, y es ese paso del tiempo lo que va provocando el acopio de material simbólico, que es finalmente  constituyente de  identidad; una corporalidad que se observa con el tiempo y siempre logra  reconocerse, aun cuando su lectura y ejecución como “danza” vaya teniendo variaciones.

Uno de los elementos más provocativos en el trabajo dirigido por Daniela Marini es que  logra recrear, tanto en los intérpretes como en los espectadores, la experiencia de la dictadura desde la problemática de la culpabilidad y responsabilidad de la sociedad civil en la consumación del régimen dictatorial. La obra recuerda en el cuerpo de los presentes  y  en  el espacio que los contiene,  la capacidad  -y esquizofrenia- de Chile, de  verse sumergido en la violencia, en el abuso, en un estado de excepción absoluto, y de poder olvidarlo de un segundo para otro en cualquier actividad cotidiana; la “capacidad” del pueblo chileno de guardar silencio acerca de lo que se ve, de lo que se sabe o se sospecha, por muy espeluznante que sea, y hacer como si nada estuviese pasando.  Hecho que, por lo demás, no ha dejado de ocurrir hasta el día de hoy y se ha proyectado a nuevos ámbitos  de la política y la cultura en nuestro país. La  alternancia de estos dos estados se plantea en la periódica fusión espacial y emocional entre intérpretes y espectadores, y corresponde al eje articulador del ritmo de la obra.

Colectivo La Vitrina, presenta un trabajo que cuestiona las relaciones tradicionales que se dan comúnmente al interior de una obra de danza entre intérpretes, espectadores, creadores y crítica. Ya que aquí es presentada como una entidad constituida a partir de múltiples ámbitos, el concepto de obra, encuentra una traducción esclarecedora en la noción de “campo cultural” más que bajo la imagen de un objeto que se consuma en su mera exhibición. Aquella pasividad que niega Persistencia de material con respecto a la danza o a la obra de arte en general, es la misma pasividad que critica con respecto al silencio e hipocresía de la sociedad civil chilena durante el régimen militar.

Los Datos

Dirección: Daniela Marini
Interpretación: Nelson Avilés, Rodrigo López, Carola Méndez, Marcela Olate, Tatiana Pérez, Malena Rodríguez y Javiera Sanhueza.

Lugar: Sala La Vitrina
Dirección: Marín 0349, Providencia. (Metro Santa Isabel)
Teléfono: 29188601
Mail: colectivo@danzalavitrina.cl
Precio: $3.000 general, $2.000 estudiantes y 3º edad.
Excepto Viernes 10 y Sábado 11 precio especial $1.000 por Celebración Día del Teatro.
Viernes, Sábados y Domingos: 20:00 hrs.
Asistencia sólo con reservas.

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