CRÍTICA. Hablemos de Gustavo Cerati

Hablemos de Gustavo Cerati

por Diego Villavicencio

Intentaba escribir una columna sobre la melomanía, pero el verbo no se me presentó como debiese. Intentando concluir algo contemplo fluir los tweets y reparo en uno haciendo referencia a ciertos versos de Gustavo Adrian Cerati; recuerdo que –sin duda– le debo un texto a este espectacular compositor, decido no esperar más.

Gustavo Adrián Cerati Clark es un compositor, cantante y guitarrista argentino nacido en Buenos Aires, el 11 de agosto de 1959. Demás está decir que salta a la fama al ser el líder, vocalista y guitarrista de la exitosa banda Soda Stereo; quienes lanzan su primer álbum en 1984 y a lo largo de la década no hacen más que evolucionar estéticamente, experimentar y –finalmente– alcanzar un elevado nivel compositivo a principio de los 90’s. Mas, en este texto me centraré, exclusivamente, en su carrera como solista y en su importancia como compositor.

En una antigua columna (Los cambios estructurales y la influencia de U2) explico que –en materia de música electrónica– las estructuras compositivas han cambiado, consiste en lograr una obra que contemple las armonías y melodías en un juego de interacciones que elimina –hasta cierto punto– el protagonismo melódico de un instrumento, alcanzando así una complementación y suplementación entre éstos. El proceso para el triunfo de este nuevo concepto estético tiene como fundamental al álbum Achtung Baby (1991) de U2, en esta obra se impone una experimentación que –ya influenciada por otros compositores pioneros en esta visión estética– logra establecerse y modificar las estructuras hasta hoy. Quizás, el primer compositor que se permitió la influencia de Achtung Baby fue Gustavo Cerati, quien plasmó dicha influencia en Dynamo –penúltimo álbum de estudio de Soda Stereo–.

En Dynamo (1992) Soda Stereo alcanza un nivel compositivo pocas veces visto en Latinoamérica. Una obra experimental que logra hacer cada poema parte de las melodías y cada melodía parte de su poema; una obra que sabe seducir con cada sonido. Un año más tarde, Cerati lanza su primer álbum en solitario: Amor Amarillo, un trabajo que juega elegantemente al sincretismo de estilos y subgéneros como rock alternativo, neopsicodelia, pop psicodélico, rock experimental y rock electrónico. Finalmente, en 1996, lanza Sueño Stereo, el cual sería el último trabajo de la banda de Música Ligera.

La Bocanada de Cerati

Al parecer, Gustavo, no pretendía continuar haciendo Música Ligera; necesitaba desarrollarse como compositor, asomar su cabeza a lo desconocido y alucinar. Y lo consiguió. En 1999 su obra maestra ve la luz: Bocanada.

El álbum se caracteriza por una variada utilización instrumental, desde cuerdas sinfónicas hasta secuencias electrónicas creadas con sintetizadores, samplers y sistemas digitales. En cada canción se sincretizan diversos subgéneros que, finalmente, consiguen nutrir cada pieza de una elevada calidad compositiva. La experimentación es fundamental en Bocanada, lo obscurece, lo establece como travesía onírica.

La mezcla de rock alternativo, rock electrónico, rock experimental, art pop y neopsicodelia, sumado a esa poesía hermética influenciada –a ratos– por J.L. Borges, consiguen hacernos partícipes de una alucinación, de un sueño y de una pesadilla. Piezas como Verbo Carne o Raíz nos muestran, soberbiamente, la sensibilidad estética de Cerati; la inclusión de cuerdas sinfónicas y sintetizadores en una misma obra no hacen más que enfrentarnos a la beldad durante la reproducción de la placa.

Bocanada es, sin duda, la obra maestra de Gustavo Cerati, el trabajo en el cual consigue escapar de los estilos que lo vieron crecer como músico, y, así, entregarnos una obra pletórica de belleza y experimentación.

Siempre Es Hoy, Ahí Vamos y Fuerza Natural

 

Tras el éxito comercial y artístico de Bocanada, Cerati se embarca en la creación de su nuevo trabajo, Siempre Es Hoy, el cual consigue salir a la venta en 2002. Este álbum se caracteriza por ser menos pretencioso que el anterior. Iba a lanzarse como disco doble pero finalmente se acortó a sólo uno, a pesar de ello su principal defecto es su duración, puesto que –sencillamente– contiene composiciones de sobra y poco acertadas que no hacen más que disminuir la calidad de la obra y su coherencia estética. De Siempre Es Hoy podemos destacar Cosas Imposibles, Amo Dejarte Así, Fantasma, Vivo y Sudestada.

En 2006, Gustavo Cerati, nos presenta un trabajo muy distinto a lo anterior, alejado de la experimentación y de la sofisticación compositiva: Ahí Vamos. El disco es –probablemente– el trabajo más comercial de su carrera solista.

Fuerza Natural, el último álbum de estudio de Cerati, lanzado en 2009, es de mayor calidad compositiva y poética que su antecesor. Poseedor de variados aciertos, la simpleza jamás se vuelve sosa, y llega a la experimentación cuando se amerita.

El 15 de mayo de 2010, Gustavo Adrian Cerati sufre un accidente cerebrovascular que lo mantiene en coma hasta el presente. Gustavo Cerati es una anomalía, este compositor consigue sobreponerse a las cosmovisiones y falacias conceptuales propias de nuestro continente, que dan mayor importancia a la transgresión por sobre la composición y la calidad artística. Cerati es quien entiende la música y la prioriza, la crea, la vive. Gustavo Adrián Cerati Clark ha sabido alucinar, ha sabido ser músico en tierra de poetas, ha sabido ser parte y también ser el que parte.

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