CRÍTICA. Impresiones: Hija(s)

por Pablo Molina Guerrero  

El filme Hija de María Paz González es un juego. ¿Un juego? Sí. Es el recorrido físico de dos personas (madre e hija) buscando su identidad, sus raíces. Ambas en cierto punto buscan a los que serían sus padres, de ahí posiblemente venga el nombre de la cinta, pero quizás lo más importante es que afirman su relación como madre/hija, llegando al nivel de amigas. Esta situación es más fácil (en teoría) entre los parientes que son mujeres.

Hija es un diario de viaje en primer término, con las implicancias de un diario de rodaje a su vez. Reescritura. Filme dentro de filme. Y como todo diario, no todo lo que se hace es real, el diario es un elemento en que uno se va auto-representando por lo general a sí mismo. Es un enmascaramiento a la propia consciencia, un acto (in)consciente.

Hay filmes que tienden a la autobiografía, pero respecto a este filme estaría dispuesto a decir que es más bien un autorretrato familiar. Se trata de ir ficcionalizando la puesta en escena del documental, mediante el modus operandi de la road movie. Viajar. Viajar para buscar. Para encontrarse. Para reencontrarse.

Como road movie tiene la captura de los espacios por los que viajan en ese escarabajo azuloide. Siempre el progreso. En búsqueda de la meta. Avanzando. Así como road movie y como documental personal, la voz se convierte en el acto comunicativo principal. Es el hilo de la narración. El elemento de la subjetividad liberada, pero a diferencia de otros filmes similares, es el diálogo y no el soliloquio lo esencial.

Chile está plagado de niños y niñas huachas. ¿Quién acaso no tiene un familiar por lo menos, del cual no tiene idea quien es el padre? Somos huérfanos. El libro Ser niño “huacho” en la historia de Chile de Gabriel Salazar lo retrata en parte. Familias sin padre, continúan hasta hoy en día.

 “Y en cuanto a las chinas y chinitos de Arauco, solían regalarse como se regalan hoy los caballitos de Chiloé. Empleábanse los chinitos en los mandados al bodegón, y las hembrecitas como niñas de alfombra y como despabiladoras por la noche. Era de rigor que anduvieran descalzos… y además pelados. Se les dejaba en la frente un mechoncito para el ‘tironeo’…”.

Texto de Benjamín Vicuña Mackenna, citado por G. Feliú, en La abolición de la esclavitud en Chile (Santiago, 1942), p. 45, citado por Gabriel Salazar en Ser niño ‘huacho’ en la historia de Chile (Santiago, Lom ediciones, 2011) p. 37.

Buscar la genealogía de la familia puede ser un rompecabezas (en todo el sentido de la palabra) o una pesadilla. Mientras más buscamos hacia el pasado, más perdidos quedamos. Demasiados cabos sueltos. He aquí cierta torpeza para atar los cabos, lo que al niño/a huérfano/a le contaron cuando pequeño sobre sus padres, puede haber sido una mentira, haber oído mal, o simplemente inventarlo para no sentir la ausencia total. De adulto esas diferencias ya no existen.

En la escena en que María Paz finalmente logra comunicarse con su padre, a través del teléfono, se nota su emoción. El padre le pide dinero, y todo se cae. Suena a mala broma. Tragicómico. Es este distanciamiento, la comunicación por teléfono, la que posiblemente desemboca en la siguiente escena: la del café con dos sillas vacías. Llenar el reencuentro imposible. Mientras se filma el café, María Paz lee el guión de cómo le hubiera gustado que se diera ese reencuentro frente a la cámara, en cambio tiene las dos sillas vacías y un aire de melancolía. Un choque de autos metafórico.

El apellido de María Paz es González, pero es un apellido inventado. No es el de su padre real. Es una mentira blanca. González debe ser el apellido más común en Chile. Buscar orígenes en base a ese apellido sí que debe ser un dolor de cabezas. La madre oculta la verdad con lo común. Quizás todos los González no tienen padres. Quizás…

La madre de María Paz tiene un encuentro cortísimo con quien supuestamente sería su hermana en Antofagasta. Luego en el auto, María Paz le pregunta qué fue lo que le dijo a su “tía”, acerca de cómo llegó a ese lugar a visitarla. La madre le dijo que su hija es periodista y que ella tenía un trabajo por hacer en el lugar. Y ella, la madre, la acompañó y aprovechó de visitar a esta “amiga-hermana”. Ahí empieza un cuestionamiento relativo a la verdad y la mentira entre ambas. La madre finaliza la discusión diciendo que lo que dijo es un híbrido. Lo cual precisamente es el filme en sí. Una hibridación de estructuras.

Nota 1: Pude ver este filme nacional en los ciclos de cine de Insomnia/Alternativa de Cine, en el Teatro Condell de Valparaíso, la directora asistió a la muestra también. Ésta fue la última función del ciclo Piezas de Reconstrucción, muestras gratuitas incluida preguntas del público al director. http://www.insomniacine.cl/

Nota 2: Las fotografías han sido extraídas desde la página del filme. http://www.hija.cl/

HIJA /Daughter (trailer) from maria paz gonzalez on Vimeo.

 

Hija

María Paz González

Chile, 2011

ago 06, 2012 | Archivado en Cine, CRITICAS and tagged with , , , , , , , , .

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4 Comentarios Subscribete a los Comentarios


  1. María

    Hola, me encantó la cinta, la vi hace poco en el museo de la memoria. me gustaría saber si su puede comprar el dvd por ahí, saludos!

    14 ago, 2012 a las 20:44


  2. Pablo M. G.

    María, tendrías que revisar en la página web de la obra, http://www.hija.cl si no, de seguro esperar a que llegue a uno que otro videoclub alternativo.

    21 ago, 2012 a las 19:31


  3. Críticas a algunos de los documentales de la Muestra! « Muestra Documental Peruano

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    26 oct, 2012 a las 18:54


  4. Muestra Documental Peruano

    [...] Hija de María Paz González Hija es un diario de viaje en primer término, con las implicancias de un diario de rodaje a su vez. Reescritura. Filme dentro de filme. Y como todo diario, no todo lo que se hace es real, el diario es un elemento en que uno se va auto-representando por lo general a sí mismo. Es un enmascaramiento a la propia consciencia, un acto (in)consciente. [...]

    26 oct, 2012 a las 18:55

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