CRÍTICA. Hermano ciervo

por Francisca Yévenes

 

Juan Pablo Roncone es como abogado (está pronto a titularse) y “Hermano ciervo” es como pisar tierra. Un suelo duro y seco que modifica para siempre el trayecto cervical del lector, del tránsito por la vida y de la lectura. No porque sea un libro epifánico, con historias desgarradoras y formas inéditas. No, sino por ser un conjunto de narraciones de momentos tan breves y sustanciales, que acaban por suscribirse en el paisaje de una literatura que nos delata, nos confiesa y nos reduce a la carne que somos, sin tanto artificio y ficción.

“Hermano ciervo” es un conjunto de ocho relatos y el primer libro de Roncone. Es también, la sensación de que nuestros pensamientos pueden llegar a ser mucho más radicales, violentos y nefastos, que la realidad misma. Pero no por esto, los relatos depositados en las 128 páginas del libro, se vuelven trágicos o melancólicos. Por el contrario.

“Hermano ciervo” está real y vivo. Ofrece un tránsito minúsculo por esas historias (que a veces sólo alcanzan para momentos) también minúsculas, mínimas, pero que tejen desde el silencio y la ausencia, los grandes relatos. Tanto de la literatura, como de la vida.

Universitarios, ancianos y animales muertos; amistades, familias y traumas; viajes, secretos, calles, peluquerías, bares y grupos de acogida. Adversidades y superaciones, paisajes individuales y colectivos, momentos personales, y a la vez, universales. Todo esto sugiere “Hermano Ciervo” desde la pulsión de la soledad, como fuente de vida y de muerte.

La narración de Roncone aparenta hablarnos desde un segundo plano, desde aquello que quedó tirado en el asfalto sin poder entrar a casa, desde lo que pudimos ser, hacer, decir, callar… pero que ya no fue ni será. Ese segundo plano, escondido y en distancia, nos revela la cotidianeidad como el espacio de lo verdadero. Y lo ordinario, emocional y humano, como lo más puro y sincero en el espacio del espectáculo. En donde lo global, desechable, plástico, eso que transcurre rápido y falso, abundante y vacío, no dice nada. Absolutamente nada. Y no aporta, ni en la vida, ni en la literatura.

“Hermano ciervo” y Roncone, juntos, han logrado instalar desde la forma de la narración y el estado anímico de los personajes, una lectura que conmueve por su delicada y precisa selección de momentos, depositando en las hojas y en el lector, un cansancio, una angustia, que acaba siendo el sentido y la esperanza final de los personajes del libro. Y por sobre todo, de nosotros.

4 Responses to CRÍTICA. Hermano ciervo

  1. Adriano de Memoria dice:

    Estimados:

    Siempre leo este sitio, pero últimamente me he encontrado con algunas sorpresas. Espero que no borren este comentario, pues lo escribí con buena intención y con voluntad de ayudar (a pesar de lo severo de mis juicios).

    Creo que en primer lugar, con respecto a este artículo es necesario revisar la sintaxis (hay muchas oraciones mal escritas y que van más allá de un tema de estilo).

    Leí toda la crítica y es deficiente: tiene muchos lugares comunes y tiene algunas elecciones estilísticas, a mi parecer, poco acertadas. En otras palabras, esta reseña se me asemeja más a un ejercicio de estilo de su autora que a una reseña del libro de cuentos.

    Voy a poner algunos ejemplos concretos de errores:

    ‘“Hermano ciervo” está real y vivo. Ofrece un tránsito minúsculo por esas historias (que a veces sólo alcanzan para momentos) también minúsculas, mínimas, pero que tejen desde el silencio y la ausencia, los grandes relatos. Tanto de la literatura, como de la vida.’

    La autora separó la última frase, que es subordinada, sin ningún efecto importante para el contenido del artículo (por ende, es una elección de estilo, que en mi opinión no fue muy feliz). Falta una coma antes de “desde” (ver Gramática RAE 2010). Finalmente, la primera oración dice “está real”. Esto solo lo he visto en malas traducciones de canciones y películas y en Google traductor. Hay diccionarios combinatorios muy buenos que pueden ayudar a solucionar este tipo de problemas. Creo que no está mal tratar de encontrar un estilo propio, pero nunca a expensas del lector, quien en este caso no está buscando una muestra de estilo, sino una reseña de un libro.

    Otro ejemplo:

    ‘Universitarios, ancianos y animales muertos; amistades, familias y traumas; viajes, secretos, calles, peluquerías, bares y grupos de acogida. Adversidades y superaciones, paisajes individuales y colectivos, momentos personales, y a la vez, universales. Todo esto sugiere “Hermano Ciervo” desde la pulsión de la soledad, como fuente de vida y de muerte.’

    Este párrafo es simplemente un mal ejemplo de crítica literaria. Si se realizan pequeños y casi imperceptibles cambios en los elementos enumerados, esta descripción le calza a muchas otras novelas, películas y colecciones de cuentos: Ulysses, Dubliners, Women in Love, The Years, Middlemarch, The Sound and the Fury, El amor en los tiempos del cólera, entre otros. Básicamente, este párrafo sugiere que “Hermano Ciervo” es un libro lleno de lugares comunes que sigue las temáticas modernas tradicionales, es decir, se trata de un libro poco original.

    No soy infalible: si mi juicio es injusto o hiriente, espero que me lo hagan saber para poder mejorar. También tengo fe que mis palabras servirán para mejorar la página y no para crear controversia que alimente Facebook y Twitter.

    Saludos,
    Adriano de Memoria

  2. Ximena dice:

    Estimado Adriano, siempre es bueno recibir críticas de personas interesadas en nuestra página, sobre todo si esta crítica es fundamentada y tiene como objetivo el mejoramiento del sitio. Hago este alcance ya que, a veces, hay comentarios que sólo esperan “destruir” y, obviamente, no nos damos el tiempo de responderlos (y, si lo hicieramos, sería algo así como: si no te gusta, busca otro sitio para leer). Tu crítica en ningún caso nos molesta: al contrario, es un halago saber que nuestros lectores esperan artículos de calidad en nuestra revista y, por supuesto, bien escritos. Habla muy bien de nuestros lectores y habla muy bien de Revista Sangría y de lo que las personas esperan de ella.

    Revista Sangría está conformada por un grupo permanente de amigos y colegas. Sumado a nuestro propio trabajo, recibimos artículos de personas que han llegado a nuestro sitio de diversas maneras y que se interesan por escribir. Nuestros colaboradores nos mandan sus escritos y nosotros los leemos y los editamos, variablemente, según sea la disponibilidad de tiempo. Francisca, como colaboradora, nos ha entregado comentarios de mucho interés para la revista, debido a las temáticas que aborda. Le haremos saber tu comentario y ojalá que le sea un aporte en su proceso de escritura. Por nuestra parte, como Revista Sangría, le dedicaremos más tiempo a la edición de los textos que nos llegan. No nos gusta “meternos” en el estilo de cada colaborador, pero sí son temas de interés para nosotros la coherencia, redacción, ortografía, puntuación,etc. de los articulos que nos llegan.

    Te enviaré un correo con más detalle, para que lo revises.

    Saludos,
    Ximena.

  3. Adriano de memoria dice:

    Hola Ximena:

    Muchas gracias por apreciar mis palabras. Espero haber sido de ayuda. Me gustaría mucho poder leer el correo que me pensabas enviar, pero me di cuenta que había colocado mi dirección de correo mal. Por favor usa la dirección de este mensaje. (cambia “.com” por “.cl”).

    Saludos y gracias,
    Adriano

  4. Marcela Piña dice:

    Adriano, las interpretaciones y lecturas de un libro pueden ser tan variadas como tu comentario sobre esta crítica. No hay ciencia exacta, es una reflexión volátil, sin embargo, tu expresión de desacuerdo forma parte y fin de la crítica.

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