COLUMNA. Descargos cotidianos #6

Como perros y gatos

por Ximena Catalán

 

No es novedad que diga que me gustan los gatos y que escriba largos textos hablando de sus virtudes. Lo que sí es novedad es que escriba esta columna dedicada a los perros[1].

Admirar a los gatos no me hace odiar a los perros. Me carga cuando ladran eternamente sin razón, cuando sacan la lengua efusivamente, como Odie, o cuando piensan que tu pierna es una perrita. Sin embargo, no puedo desconocer que hay ciertos rasgos únicos en estos cuadrúpedos que difícilmente un felino tendría.

Los perros y el laburo

Imaginar a un gato trabajando para otros es simplemente una utopía, a menos que sea una gata con gatitos pequeños. En el mundo de los canes, esto es mucho más probable. Perros lazarillos, perros transportando trineos en la nieve, perros guardias, perros ratis y perros pacos. La capacidad de entrenamiento de estos animales, además de ayudar a Pávlov en sus estudios, puede hacerlos trabajadores hábiles en diversas áreas. Moverán la cola, seguramente, pero no sacaran la vuelta y un hueso bastará de remuneración.

Perros y sus mil caras.

Seamos honestos. Por mucho que me gusten los gatos, no hay duda que son todos muy parecidos en cuanto a la fisonomía y difícilmente podemos decir que tenemos un gato único, a menos que sea de esa raza pelona. En general, los gatos son mucho más similares entre sí que los perros. Varían en el largo y densidad del pelaje, en sus colores, o en ciertos rasgos de la cabeza, pero son básicamente todos iguales. En cambio, hay perros de orejas grandes, pequeñas y medianas, caídas y paradas, perros enanos, y perros grandotes, con facciones diametralmente opuestas entre sí. A veces me pregunto ¿Y cómo saben que esa cosa chica, que parece murciélago, es un perro y no otro animal? Yo les haría un estudio genético antes de llamarlos “perro”.

Perros y ambulancias.

Esto de vivir cerca de varios centros médicos me ha permitido captar el involucramiento casi natural que tienen los perros y las alarmas de las ambulancias. Siempre me pregunto qué pasará por la cabeza de los perros cuando las escuchan. Ante el aullido mecánico del vehículo de emergencia, el perro intenta responder en el mismo tono, como si de un dueto romántico se tratara. ¿Creerán que es una perrita en celo?. ¿O será que simplemente el canino está estresado y no soporta el estruendo?.

Perros y señales del tránsito.

Los perros callejeros tienen más tino que muchas personas que he visto al cruzar la calle. Por el contrario, un gato en la calle probablemente moriría atropellado al primer intento. Como si hubiesen recibido clases intensivas de cultura cívica, los perros esperan el momento adecuado para cruzar, respetando los semáforos mucho mejor que algunas señoras que he visto corriendo con coche en plena cruz roja. Poroto para los canes.

Perros boomerang

Otra de las cosas que admiro en los perros es la capacidad que tienen de volver al lugar de origen, aún cuando se den un tour por Santiago (me ha tocado ver perros que se suben y bajan de la micro cual evasor de transantiago). Los gatos machos suelen salir de sus casas, pero no alejarse mucho más de una cuadra, para volver por lo general dentro del mismo día, tras dejar una docena de gatitas preñadas. Famosas son las historias de perros que luego de dos meses de vagar por diversos lugares son capaces de volver a su casa. Alegria para el amo que lo espera, dulce venganza si la idea era abandonarlo.

Perros lounge

Dejo para el final algo que es lo que más me ha llamado la atención de los perros y que es algo que sin duda, un gato nunca haría: dormir en las cunetas. ¿Cómo es posible que un animal pueda dormir plácidamente en la esquina de Alameda con Mc Iver y no despertarse aunque pase un camión a su lado?. Orientación al descanso que ameritaría ser usada como principio activo de cualquier pastilla para dormir.

Los perros son humildes, a diferencia de los gatos, cuyo pasado de dioses los hace creerse el centro del universo. Dicen también que son animales leales, que recompensan el cariño de sus amos. Hay que reconocerlo, los perros son especiales e incluso han participado en la interpretación de diversas canciones. Ya, sí: los perros también son bacanes.


[1] Quizás el regalo de cumpleaños que recibí por parte de Álvaro Silva y Howard Wolowitz remeció algo de mis entrañas.

2 Responses to COLUMNA. Descargos cotidianos #6

  1. Loreto dice:

    los perros son amistosos, te acompañan cuando caminas por la calle, se sientan o acuestan al lado tuyo, se paran apoyándose en tus piernas… son tiernuchos y todo lo que dices :B (lo peor, a mi parecer, es q algunos son taaan hediondos.. qué peor q el olor a perro mojao’ xD)

  2. Cata dice:

    wena xime, quisiera agregar a “los perros guerrilleros”, aquellos que siempre están en medio de las luchas sociales y combaten contra el guanaco ajajaj un clásico. saludos!!

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