EDITORIAL. La legitimidad de las manifestaciones

por Equipo Revista Sangría

16 de agosto de 2011

Como ustedes bien saben, en Revista Sangría valoramos la diversidad. Sin embargo, tenemos ciertos valores y puntos de vista compartidos, los que en último término nos llevaron a unirnos en este proyecto común, pese a nuestras diferencias.

Hay un principio que nos sustenta. Tenemos la convicción de que la cultura no se reduce al arte, al cine o a la música. La cultura es toda manifestación humana. Cuando creamos Revista Sangría, queríamos que fuera una revista cultural en el amplio sentido de la palabra.

El gusto que cada uno de nosotros tiene por observar y analizar las diversas formas de la cultura ha sido, sin duda, el principal motivo que nos hizo nacer el año 2010 y que nos permite seguir desarrollando nuestra labor como revista de crítica cultural.

En este contexto, la realidad actual de nuestro país se presenta como un espacio privilegiado de visibilidad de nuestra cultura, de aquello que la mayoría del tiempo está latente de manera invisible, impregnado en creencias u opiniones particulares que no salen de la esfera privada, que se guardan en conversaciones con amigos o con nuestra familia. Hablamos de las diversas manifestaciones ciudadanas a favor de una mayor igualdad en los derechos civiles de los homosexuales, el descontento por la aprobación del mega proyecto Hidroaysén y la demanda por cambios estructurales al sistema educativo chileno, que aseguren una educación de calidad para todos. Son demandas legítimas, que hablan de un interés de la ciudadanía por mejorar la equidad y la inclusión de grupos históricamente postergados, así como también, de dar una señal de compromiso con el cuidado y la protección del medio ambiente.

Estas demandas expresadas de manera colectiva han tenido el poder de catalizar una serie de decisiones vinculantes por parte de las autoridades, generando cambios relevantes en la evolución de estas problemáticas. Algunas de estas medidas, como el impulso del AVC (Acuerdo de vida en común) han sido recibidas positivamente por algunos grupos, pero han recibido críticas por parte de otros, por no ser lo suficientemente inclusivas. Otras medidas han sido casi completamente rechazadas, por no dar solución certera y específica a las demandas originalmente planteadas: hablamos del GANE (Gran Acuerdo Nacional por la Educación) y su posterior secuela.

Quisiéramos referirnos principalmente al conflicto estudiantil, tema que para nosotros es de especial interés. Si bien no tenemos un consenso en todas las aristas de esta compleja temática, hay ciertos puntos en los que sí hemos llegado a acuerdo, los cuales planteamos a continuación.

Estamos en contra del lucro, entendido como el uso de las utilidades o ganancias con fines particulares, no sólo el sistema de educación superior sino que en todo nivel educativo. Creemos que en un país como el nuestro, con los altos niveles de desigualdad económica y social, nunca estarán satisfechas todas las necesidades educacionales de los niños y jóvenes, y por lo tanto, resulta irresponsable y mezquino traspasar las utilidades generadas por el cobro de aranceles o mensualidades a bolsillos particulares, en vez de re-invertirlas en el mejoramiento de la gestión o infraestructura pedagógica.

Más ampliamente, estamos en total desacuerdo con el sistema actual de financiamiento de la educación. El dejar a las familias como responsables de cubrir la mayoría del costo en educación ha redundado en un sistema educativo segregado, donde ricos se educan con ricos en escuelas con una gran cantidad de recursos, y pobres se educan con pobres, en escuelas donde el financiamiento es limitado, agudizando la dificultad de educar, de por sí más difícil en contextos de vulnerabilidad. En este contexto, la figura del “financiamiento compartido”, nacida al amparo de la concertación,  es para nosotros totalmente repudiable: permite la proliferación de escuelas-empresas, financiadas con fondos públicos, de todos los chilenos, pero que discriminan y seleccionan a sus alumnos.

Estamos a favor de una educación pública de calidad, que marque los estándares del sistema educativo completo, que sea laica, gratuita y esté abierta a todos los estudiantes. No estamos en contra de la educación privada, creemos en el derecho a elegir, pero sobre todo  creemos que no todas las personas en la actualidad pueden elegir con libertad, sea por limitaciones económicas, de información, de localización geográfica, etc., y por lo tanto es deber del Estado asegurar el acceso y permanencia en una educación de calidad a todos los niños y jóvenes del país.

Estamos a favor de las marchas en el espacio público, en cuanto son un medio de expresión ciudadana, que debiese ser amparado por un gobierno democrático. Rechazamos absolutamente la represión inusitada impulsada por el Ministerio del Interior y su correlato en el abuso de autoridad por parte de las fuerzas policiales, incluyendo la utilización exagerada de medios de coerción dañinos para la salud como las bombas lacrimógenas, y algunos episodios de violencia desmedida en contra de manifestantes, que, aunque aislados, deberían ser castigados severamente por nuestras autoridades.

Por otra parte, creemos que el gobierno, apoyado por los medios masivos de comunicación, ha mostrado de manera tendenciosa estas manifestaciones, dando un carácter innecesariamente alarmista a los hechos de violencia aislada en contra de la propiedad pública y privada que han ocurrido dentro de las marchas, predisponiendo a la población a rechazar este tipo de manifestaciones. Conocida es la vieja máxima: “dividir para gobernar”, y es la estrategia que actualmente vemos por parte del gobierno.

Por lo demás, creemos que los episodios de destrucción de bienes públicos y privados son proporcionalmente bajos a la magnitud del movimiento y en ningún caso “ensucian la causa”, como nos han querido hacer creer. Creemos que, en último término, estos desmanes pueden interpretarse como una muestra del descontento por la injusticia social y económica que vivimos en nuestro país. Son estas inequidades las que finalmente llevan a una fractura de la cohesión social y a una débil o nula identificación con los principios que guían la sociedad, que se traducen en episodios de rabia y destrucción.

No nos gusta la violencia, pero la violencia más grave no es la que hacen los encapuchados o quienes saquean las grandes tiendas. La violencia más grave y dolorosa es la que hacen los grupos de poder y los grandes empresarios, fijando sueldos mínimos miserables; es la que el actual gobierno, y los anteriores, hacen, no legislando a favor de los trabajadores y haciendo ojos ciegos a los fraudes y al abuso empresarial.

¿Podremos vivir algún día en paz en una sociedad tan injusta? Nos parece francamente imposible.

Soñamos con un futuro mejor y estamos contentos por este despertar social. Lo de “sentarse a conversar” no ha funcionado hasta ahora. Creemos que la presión de la ciudadanía puede ser la mejor forma de acelerar los cambios y por eso, como revista cultural, estamos y estaremos siempre a favor de las manifestaciones ciudadanas cuyas banderas de lucha hablen de libertad, inclusión y justicia social.

4 Responses to EDITORIAL. La legitimidad de las manifestaciones

  1. Estimados les enviamos la información del Proyecto Cultura D Ciudad que convoca a artistas y docentes de arte a ser parte de intervenciones y acciones afuera de las universidades y liceos que se encuentran en tomaen el centro de Santiago.

    Les dejamos la información que se encuentra publicada en facebook.
    http://www.facebook.com/event.php?eid=247779401932644

    Saludos.

  2. Amigos: nos ha llegado este sitio por Tirso Troncoso, queremos armar otro tipo de redes, otros circuitos, que cuestionen las propuestas institucionales cuando no se tomen en cuenta los pruductores culturales locales (pienso en el Forum o Puerto de Las Ideas, etc). Queremos una cultura que no sea un espectáculo sino que te cruce, que sea viva.
    Concordamos con lo leido, solo que no estamos de acuerdo con la educación privada porque la educación debería ser una sustantiva democratización y los colegios particulares se han ido trasnformando en burbujas, de hecho no los veo discutiendo sobre el tema de la educación. Bueno, pero podemos conversar, porque en todo lo demás estamos muy cerca.
    Los saludamos y dejamos el sitio para generar el contacto, somos de valpo….la idea es verse.
    Abrazos
    Karina
    pd…tenemos una revista la Botella del Náufrago.
    http://revistabotelladelnaufrago.blogspot.com

  3. carolina quito dice:

    Estimados,

    Me gustaría saber cómo podría promocionar y que fueran a la obra de teatro que estamos haciendo con nuestra compañía llamada Ángeles en América que se estrena esta semana hasta el 18 de noviembre.
    Leo su página y las críticas y veo que promocionan a la vez hartas obras, nosotros tenemos varias entradas para regalar por las 3 semanas que estaremos dando la obra.
    Agradeciendo de ante mano la lectura de este mail, quedo atenta a vuestra respuesta,

    Saludos cordiales,
    Carolina Quito
    Actriz UC

  4. Aló
    ¿Qué tal?

    Mi nombre es Florencia Mayra Gargiulo

    Soy escritora, autodidacta desde los seis años de edad. Tengo cinco cuadernos llenos de stickers que lo comprueban.
    El primero tenía candado, y luego se fue abriendo…
    Era un diario, que un día tuvo un quiebre y empezó a mutar en poesía

    Me incliné entonces a la poesía hasta el 2005 aproximadamente, luego de terminar el libro de poemas, El brillo de la flecha, escribí algunos más y aunque sigo escribiendo poesía terminé en enero un libro llamado Relatos de colectivo, donde justamente, relato sucesos acontecidos en el transporte público.
    Un cuento por día: Escrito en una semana. Siete cuentos
    Viviendo con ella, es el título que le otorgué a mi autobiografía.

    Me gustaría poder escribir en su revista

    Espero su respuesta
    Desde ya muchas gracias por tu tiempo

    Estamos en contacto

    Un saludo

Deja un comentario

Buscador
Síguenos