COLUMNA. Descargos Cotidianos #3

Por Ximena Catalán

 

No lo diga con flores. Dígalo con dichos.

Siempre me han llamado la atención los dichos. Lo que más me gusta de ellos es que luego de un ejercicio metaforístico admirable, transforman grandes pensamientos o reflexiones en sentencias cortas y cotidianas. Pero, como dicen por ahí: hay de todo en la viña del señor. Y en la viña de los dichos, también. Haciendo una categorización (mi profesión me delata) de los que conozco, he llegado a los siguientes tipos:

 

Hay dichos burdos pero certeros:

 

En todos lados se cuecen habas

La culpa no es del chancho, sino del que le da afrecho

Más apretado que mano de guagua[1]

El hilo siempre se corta por lo más delgado

Toda escoba nueva barre bien

 

Y otros mas cabezones:

 

En el reino de los ciegos el tuerto es rey[2]

Cuando el sabio apuntó el cielo, el idiota miró el dedo[3]

 

Hay dichos que se contradicen con otros dichos:

 

Al que madruga dios le ayuda

 

Y su antagonista, que por cierto prefiero:

 

No por mucho madrugar, se amanece más temprano

 

Hay dichos que simplemente no tienen sentido:

 

La excepción hace la regla (¿no debería ser al revés?)

Cuando el rio suena es porque piedras trae (¿no será por la fuerza del agua?)

Más solo que un dedo (¡¿y sus cuatro hermanos?!)

 

Hay dichos que justifican el robo:

 

La ocasión hace al ladrón

La necesidad tiene cara de hereje

Ladrón que roba a ladrón, tiene mil años de perdón

 

Dichos que traen falsas esperanzas:

 

No hay mal que por bien no venga

Después de la tormenta siempre viene la calma

 

Dichos de gatos:

 

En la noche todos los gatos son negros

Más ladrón que gato de campo

Más enrededado que bolsa de gatos

Robar las castañas con la mano del gato

 

(Uno de perros para que no me acusen de xenófoba):

 

Más contento que perro con dos colas

 

Dichos religiosos: 

 

A dios rogando y con el mazo dando

Desvestir un santo para vestir otro

Se cuenta el milagro pero no el santo

Menos pregunta dios y perdona

 

Dichos estigmatizadores:

 

Dime con quien andas y te diré quien eres

De tal palo, tal astilla

 

Dichos indecibles:

 

Muerta la perra se acaba la leva

 

Dichos en inglés:

 

The pot calling the kettle black


Y los infaltables dichos de pica’os:

 

Lo bueno viene en frasco chico

La risa abunda en la boca de los tontos

La suerte de la fea la bonita la desea

Mejor solo que mal acompañado

 

Hay dichos para cualquier ocasión, y lo mejor de todo es que, tal como las estadísticas, puede usarlos a su antojo e incluso para sustentar teorías ridículas.  En la variedad está el gusto, por lo que le recomiendo indagar en las metáforas populares y elegir las suyas adecuadamente, para acompañar las discusiones y hacerlas más amenas. Pero recuerde, antes de lanzar su dicho, diga las palabras mágicas:  “Como dice el dicho…”. Esto hará que le tomen más atención, incluso si está hablando estupideces.

[1] Moño de vieja o mano de trapecista.

[2] Cualquier alcance con la realidad es sólo coincidencia.

[3]Este me costó entenderlo, creo que represento la figura del idiota.

3 Responses to COLUMNA. Descargos Cotidianos #3

  1. Víctor Muñoz dice:

    Señorita o Señora Catalán:

    La felicito por su artículo. No solo realiza un rescate de varios dichos transmitidos desde tiempos poco rastreables, si no que también plantea la posibilidad de su articulación metafórica como ejercicio versátil y lúdico del lenguaje.

    Espero que más temprano que tarde leer otro de sus aportes.

    Saludos.
    Víctor.

  2. Ximena dice:

    Estimado señor Muñoz, (para mantener el tono solemne)

    Pienso a menudo en la riqueza de la sabiduría popular, pero a la vez, en su poca valorización. Lamentablemente tendemos a considerar sabio sólo lo que está estampado en los libros, pero lo cierto es que, como dice el dicho, más sabe el diablo por viejo que por diablo.

    Mi idea a través de esta columna es rescatar pasajes de la cotidianeidad a través de una mirada distinta; levantar y someter a discusión esos momentos que a veces mueren en la vorágine del día a día, sin ningún tipo de reflexión. No se espere usted grandes tratados hermeneúticos, dificilmente podría hacerlos y no quisiera decepecionarlo.

    Esperando disfrute de las próximas columnas, se despide,

    Ximena (aún señorita).

  3. Víctor dice:

    Señorita (aún) Catalán:

    Solamente a modo de aclaración, le quiero expresar que de ninguna manera pretendo que se extraiga de su columna algún tratado hermenéutico sobre ideas en torno a los dichos populares, más cuando, bajo mi humilde apreciación, sostengo que las interpretaciones que a estos se les puedan adjudicar son más próximas a fenómenos culturales que a signos literarios. Además, sometidos a relaciones sensibles que se establecen en las vivencias de muchas generaciones, enarbolando así la importancia de rescate de estos “pasajes de la cotidianeidad”. Por lo tanto, en ningún caso me decepcionaría en su ponencia, la cual considero muy valiosa.

    Y por supuesto, que en menos que canta un gallo, seguiré disfrutando de sus otras columnas.

    Saludos.
    Víctor.

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