REPORTAJE. Bibliomóvil: fomentando el hábito lector

Bibliomóvil: fomentando el hábito lector en comunidades rurales

por Guillermo Adolfo Álvarez

 

Uno de los aspectos primordiales en el desarrollo escolar de los alumnos de escuelas básicas en comunas rurales es el acceso a la bibliografía básica de los planes de estudio. La realidad nacional nos muestra un gran número de comunidades rurales (48.5% de las escuelas básicas son rurales[i]) que no tienen mayores accesos a libros o no pueden optar a la variedad temática que se halla en bibliotecas más completas.

En la octava región, a partir del año 2006, Fundación Arauco en alianza con Fundación La Fuente comenzaron a dar vida al programa “Bibliomóvil rural escolar y comunitario”, buscando promover el gusto por la lectura y el hábito lector. Este proyecto, basado en el programa de fomento lector “creando los lectores del mañana” de Fundación La Fuente, se basa en cinco pilares fundamentales: la habilitación de una biblioteca móvil, entrega de una colección bibliográfica recreativa, préstamo bibliográfico, animación lectora y la formación de un mediador de la lectura.

La biblioteca móvil se logra gracias a la entrega en comodato de un vehículo por comuna que pueda desplazarse del sector urbano hacia las comunidades rurales. La colección bibliográfica consta en un 70% de lectura enfocada a niños y jóvenes, mientras que el porcentaje restante está dirigido a lectores adultos. El préstamo bibliográfico se lleva a cabo por medio de los estudiantes y miembros de la comunidad, quienes solicitan títulos en cada visita del Bibliomóvil, por lo mismo, el encargado cumple un rol fundamental al ser el vínculo entre el material disponible y los solicitantes. Para fomentar el hábito lector se incorpora la animación lectora, consistente en la lectura de cuentos para que los más pequeños conozcan y generen un gusto por la lectura. Finalmente, la mediación se lleva a cabo entre el encargado municipal de educación y el encargado de biblioteca de cada comuna[ii].

Esta mediación influye en el trabajo interinstitucional entre lo público y lo privado, pues la implementación del programa y la dotación de vehículos y libros se logra gracias a estas fundaciones, mientras que la mantención la lleva a cabo la Municipalidad. Logrando que el rol de estas instituciones y su impacto en las comunidades sea revalorizado.

Entre las comunas beneficiadas se encuentran Ninhue, Portezuelo, Quirihue, Quillón, San Nicolás y Coelemu. Particularmente respecto a esta última, pudimos conversar con la encargada de la “Biblioteca Pública Virginio Arias”, Susana Sepúlveda, gestora e innovadora de este tipo de iniciativas, pues en el año 2002 ya había postulado al Fondo del Libro con una idea similar, logrando adjudicarse el fondo por dos años consecutivos, incorporando un móvil y su respectiva biblioteca, es por ello que hoy cuentan con 2 Bibliomóvil para satisfacer las necesidades lectoras de las comunidades rurales de Guarilihue Bajo, Los Castaños, Huaro, Vegas de Itata, Meipo, La Ermita, Santa Filomena, Toroica, Magdalena, Ranguelmo, Caravanchel, Tubul y Perales.

Susana enfatiza el carácter interinstitucional de la iniciativa: “yo creo que ha sido un gran apoyo que hemos tenido como biblioteca esos servicios móviles y que también las autoridades de la comuna nos han apoyado en eso, porque es cierto que uno postula a un proyecto, pero también tiene que tener dinero para seguir alimentando este proyecto, porque nosotros como biblioteca tenemos la posibilidad de postular; pero además yo presento mi presupuesto municipal todos los años en donde yo incorporo todas estas actividades”. Resalta el cambio en la realidad educativa que han vivido 12 escuelas rurales y sus respectivas comunidades, pues los resultados son altamente positivos, reflejándose en la constante demanda bibliográfica que entre los años 2006 y 2007 llegó a los 49.152 préstamos en la totalidad de las comunas señaladas. A modo de ejemplo, La comuna de Coelemu tiene un total de 16.082 habitantes, de los cuales el 38.8% corresponde a población rural, una escolaridad promedio de 8 años, un índice de vulnerabilidad escolar (IVE) del 36.2% y una tasa de analfabetismo del 9%[iii].

Vemos que además de fomentar la sustentabilidad de las bibliotecas públicas, existe una respuesta positiva a la oferta bibliográfica que ofrece el Bibliomóvil, a la cual se suma la dotación de cada biblioteca que también se halla disponible a las necesidades lectoras de los habitantes de las comunidades rurales de las octava región.

“Yo me siento súper completa con el trabajo que realizo, de repente la gente suele pensar que trabajar en la biblioteca es aburrido,  tiene como el pensamiento de que antes una tenía que pararse a entregar un libro cuando las bibliotecas eran cerradas, no abiertas a la comunidad. Yo como persona me siento plena porque igual he aprendido mucho, como recibí la biblioteca hasta ahora, igual ha sido un gran avance y encuentro que he aportado un poco a la cultura en la comuna”.

Las reflexiones que nos deja Susana son muy positivas, nos muestran una realidad poco conocida acerca del acceso a la lectura que tienen las comunidades rurales y el entorno de una biblioteca pública. Este año en particular el Bibliomóvil cobró más sentido que nunca para la localidad costera de Perales, muy cercana a Coelemu, arrasada por completo por el maremoto del 2010, hoy en pleno levantamiento sus habitantes siguen viendo llegar cada semana el Bibliomóvil para seguir reconstruyendo sus mundos e ideales, llevando su pequeña comunidad a lograr los más grandes sueños.


[i] MINEDUC 2007.

[ii] Reporte Valle del Itata 2006-2007. Bibliomóviles Rurales: escolares comunitarios. Fundación Arauco y Fundación La Fuente.

[iii] Censo 2002, CASEN 2006.

 

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