CREACIONES. Preseleccionados concurso Mortis

por Equipo Revista Sangría

 

 

Agradecemos a todos quienes nos enviaron sus relatos para el concurso de  Mortis Eterno Retorno. A continuación presentamos los tres  textos preseleccionados, que tanto por su originalidad como por su calidad literaria, van a la lucha por el gran premio: un ejemplar autografiado de esta imperdible novela gráfica.

Para votar por su relato favorito, deben visitar nuestra página de facebook. Se recibirán votaciones hasta el domingo a las 10 de la noche.

 

Maldición

¿Por qué no me di cuenta? En el fondo sabía que era él cuando se posó en aquel basurero y me miró con sus ojos rojos espectrales que penetraban mi alma, pero no quise creerlo hasta que identifiqué su graznido característico. ¡Mierda!, el pájaro del diablo me escogió para una defunción que siento próxima… aún puedo escucharlo es “tue-tue, tue-tue, tue-tue…” ejecutándose como una maldición poética, indicando que soy el siguiente en la lista de la muerte…

Gonzalo Fernandez

 

Legión

La primera vez que sospeché de ellos fue en el Metro. Pálidos y de una tersura enfermiza, parecían huir de la luz solar moviéndose sin apuro por las estaciones subterráneas. A veces subían varios a un vagón, apretujados, pero nunca nadie pudo ver sus rostros en el reflejo del vidrio de las puertas. Hasta que cierto día el forcejeo entre dos extraños dio paso al relámpago de una navaja y de ahí sólo hubo un par de segundos hasta que brotó la sangre, encendiendo un brillo enfermizo en sus ojos.

Desde entonces sus pasos se oyen como la estampida de un batallón sediento, mientras bajo la calle vamos huyendo en dirección contraria, para refugiarnos en las tumbas que dejaron vacías.

Daniel Carrillo

 

Sabiduría.

Los que aún respiramos sabemos unas cuantas cosas. Sabemos, por ejemplo, que todo empezó con los computadores. Maldito Internet. Malditos hackers.

Lamentablemente nadie supo como detenerlo… no hubo tiempo para reaccionar.

Sabemos, además, que todo tomó exactamente 33 horas con 33 minutos. No sabemos si ese número es una mera coincidencia o si Dios tiene un sentido del humor mas negro que los ojos de los infectados… esos ojos… tan sólo pensar en ellos hace que mi alma resulte mutilada.

Finalmente sabemos, gracias a la maravillosa retrospectiva, que hubiese sido mejor no ser un sobreviviente.

Diego Ávalos

Deja un comentario

Buscador
Síguenos