ENTREVISTA. Lorena Amaro: vida y escritura

por Ximena Catalán y Constanza Escobar

¿Qué tienen en común Miley Cirus, Barack Obama, Anita Alvarado (sí, la geisha chilena), y Jean Jacques Rousseau? Además de ser famosos por motivos absolutamente distintos, todos ellos han incursionado, más o menos exitosamente, en escribir relatos autobiográficos.

Surgida casi como un género auxiliar para el apoyo de investigaciones históricas y siempre bajo el cuestionamiento de la veracidad o confiabilidad de sus escritos, la autobiografía o escritura íntima está siendo cada vez más validada y estudiada al alero de distintas disciplinas, como la literatura, la historia, la filosofía, la psicología y la sociología, por nombrar sólo algunas.

Las vertientes teóricas y analíticas para describir lo que es la autobiografía son vastas y no están exentas de cuestionamientos. Una de las principales concepciones, tal vez la más tradicional, es la que plantea Philippe Leujene al señalar que la base de los escritos autobiográficos es el “contrato implícito o explícito propuesto por el autor al lector el que determina el modo de lectura del texto y que engendra los efectos que, atribuidos al texto, nos parecen que definen lo autobiográfico” (Lejeune, 60). Así, bajo ese pacto de lectura estaría implícita una actitud a considerar como verídicos los sucesos narrados por el escritor. Por otra parte, la postura contraria diluye la base referencial de la autobiografía, de ser un testigo documental de los hechos narrados, convirtiéndola en cambio en un proceso de búsqueda individual de quien escribe. Esta mirada nos invita a leer los textos autobiográficos como un proceso de “construcción del yo”, de búsqueda individual de quien escribe (Pozuelo Yvancos, 31).

Prof. Lorena Amaro

Si hablamos del estudio de la autobiografía en Chile, no podemos dejar de nombrar a Lorena Amaro. Destacada académica del Instituto de Estética de la Universidad Católica, Lorena, al igual que el género autobiográfico, cuenta con una formación académica diversa: es periodista de la UC,  Magíster en Teoría Literaria por la Universidad de Chile y Doctora en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid. Desde el 2004, Lorena dicta el “Taller de escritura autobiográfica”, en el Instituto de Estética la Universidad Católica. Ambas tuvimos el agrado de ser sus alumnas en dicho taller y hoy, cuando ya hemos dejado las aulas de la universidad, quisimos conversar con ella para indagar en las motivaciones que la llevaron a trabajar con las narrativas de la memoria y de los aprendizajes que ha tenido en este devenir.

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La ficción y los hechos

La escritura autobiográfica, sea en forma de diarios, memorias, autobiografías, etc., ha tomado fuerza durante las últimas décadas. “Hay un apetito memorialista. Oscilas desde el best seller a libros más experimentales”, subraya Lorena, contándonos, de manera ad hoc, que está leyendo el libro autobiográfico de Patti Smith.

El interés de Lorena en los estudios autobiográficos surgió mientras cursaba su Magíster en Teoría Literaria, en el cual trabajó con cuentos de la generación de los 80’s, advirtiendo en ellos la censura y auto-censura de las narrativas presentes en esos cuentos. Así, su interés por las escrituras de la memoria está relacionado con un tema político en primera instancia, indagando en los mensajes encubiertos que proporcionaban dichos textos. La presencia de formas narrativas elípticas, el “querer decir sin decir” y la ficcionalización de los relatos, en lo que en inglés se conoce como faction (palabra compuesta por facts: hechos y fiction: ficción), fueron su primera fuente de inspiración.

Sobre esto, Lorena destaca que quizás el aspecto de la autobiografía sobre el que más se ha discutido es precisamente el problema de la veracidad y de la transparencia. El intento de hallar la rigurosidad de los hechos dentro de la escritura íntima se vuelve infructuoso, ya que su volatilidad permite al escritor ficcionalizar cualquier anécdota. Por ello, para Lorena, el acercamiento a estos textos refiere a una búsqueda de la subjetividad del autor y de la performatividad de la escritura, de cómo las formas autobiográficas abren el yo. “Es una forma de estar para fuera y para adentro. La mirada del otro te hace un espejo, te configura, te define”, señala.

Otra de las vertientes que acercó a Lorena a este tipo de escritura es su gran interés por las poéticas de los autores y la dimensión íntima de la escritura. Para ella resulta apasionante acercarse a los procesos de escritura a partir de los diarios de vida de los autores, fragmentos que hablan sobre la tortuosa relación entre el escritor y su obra, sobre la imposibilidad de escribir, de la frustración que provoca no encontrar una narrativa. “Es interesante ver cómo en esos escritos se aprecia la marginalidad, la caída de utopías y múltiples fragilidades”, comenta. Un ejemplo de ello es: “La tentación del fracaso”, el conjunto de diarios del escritor peruano Julio Ramón Ribeiro.

Junto con su volatilidad, otro de los aspectos que se ha criticado acerca de la escritura íntima tiene que ver con el narcisismo que se le atribuye a quien escribe de su propia vida. El giro que se ha dado hacia la individualidad ha permitido interpretar este tipo de escritura desde otra forma, desde la búsqueda de un “nosotros”. Al respecto, Lorena señala que efectivamente en muchos de estos textos rige la autoreferencia, pero que existen también formas autobiográficas que buscan la creación de un fondo común de recuerdos, una memoria colectiva. “La autobiografía encuentra placer de leer una experiencia propia en otros, es más que un ejercicio narcisista”, concluye.

Género, fragilidad y poder

El escritor Luis Oyarzún

Como toda creación humana, la escritura autobiográfica deja de manifiesto las construcciones de poder y género que caracterizan la sociedad en la que está inserta. Así, en Chile “la forma de escritura del género autobiográfico que se relaciona con lo cotidiano y doméstico, es más cultivada por las mujeres u homosexuales”, destaca Lorena. Toma como ejemplo los escritos autobiográficos de Luis Oyarzún, que revelan su infancia como un mundo enfermizo y proustiano. O el “Imaginero de la Infancia”, de Lautaro García, en el que éste se presenta a sí mismo como un niño común y corriente, que juega, que imagina cosas. Ambos autores presentan una mirada desde la materia, desde la naturaleza, a diferencia de las memorias de los grandes personajes históricos o militares. En estas últimas, la infancia no aparece problematizada desde las dudas o miedo, sino que más bien es mostrada como una etapa de construcción del hombre-héroe, donde no hay espacio para fragilidades que puedan debilitar la imagen de figura pública. Un buen ejemplo de este último tipo de acercamiento autobiográfico a la infancia es el que hace Joaquín Edwards Bello en sus memorias.

Las concepciones de género pueden observarse también a través de los relatos acerca de las relaciones familiares. En muchos textos es común la alusión a una figura de un padre autoritario, o a la relación conflictiva con una madre posesiva. El abrupto descubrimiento del erotismo en las mujeres, a veces marcado por matrimonios arreglados o incluso violaciones, etc., es también un tema común dentro de muchos escritos autobiográficos. Lorena destaca la importante censura que se da en este género respecto a ámbitos problemáticos de la sexualidad, citando como por ejemplo los recortes hechos en la publicación de las memorias del crítico literario Alone (Hernán Díaz Arrieta), debido a su bisexualidad.

La experiencia de leer al otro

Pese a su gran conocimiento del tema, para Lorena, realizar los talleres de escritura autobiográfica que dicta en la UC ha sido una experiencia desafiante. “El dar un taller tiene mucho que ver con ser lector. El ser escritor no es la panacea para orientar a quien busca la escritura y la autobiografía como forma narrativa. Cómo leer y sacar lo mejor de las personas, es difícil”, comenta. Confiesa que no fue fácil convertir el taller en un espacio de escritura. Ahora, siete años después del primer taller, ha ganado experiencia y se siente más segura.

Plantea que muchos de los que asisten a los talleres, o que buscan la escritura autobiográfica en general, son personas que están en una etapa de indagar sobre sí mismos. Muchos de ellos han tenido experiencias difíciles, incluso traumáticas. Por lo mismo, en muchas ocasiones es difícil mantener la distancia y encontrar un punto medio entre el lado académico y el lado humano. El hecho de leer textos que hablen sobre las propias experiencias de los estudiantes plantea desafíos importantes. “Cuesta medir las consecuencias de lo que uno dice. Los comentarios más impensados pueden ser dañinos para un estudiante que está relatando una situación difícil para él”, aclara. La empatía y la vocación de Lorena dentro del taller quedan de manifiesto cuando nos cuenta sobre la forma en que ella lee los textos de sus estudiantes. “Demoler un texto siempre es fácil. Hacerlo productivo demanda más energía. No me siento autorizada para criticar a nadie. Trato de buscar por donde tomo el texto para que al que lo escribió le sirva”, comenta.

Que los alumnos del taller sean personas jóvenes, estudiantes que bordean los veinte años, plantea para Lorena ribetes especiales. Nos cuenta una anécdota al respecto: una vez le pidió a sus estudiantes escribir sobre una epifanía; muchos de ellos se sintieron sobrepasados, ya que según ellos, nada de lo que habían vivido hasta el momento catalogaba bajo ese nombre. “Muchas veces no valoran sus propias experiencias o creen que la autobiografía debe ser sobre temas extraordinarios. Piensan que tiene que ser una épica”, plantea.

Más allá de las experiencias personales, dentro de sus talleres, la autobiografía también consiste en descubrir la escritura como escritura, siguiendo formas, con ejemplos de literatura con los cuales dialogar. “Nadie escribe sin referentes, nadie escribe partiendo de cero. Es difícil madurar la escritura sin tener algún bagaje literario, ese placer por la escritura de otros. Todo libro es deseo de otro libro”, señala, destacando la importancia que ve en la formación académica y en la lectura de otros como insumos para una escritura autobiográfica plena.  Y es lo que también materializa en su libro “Vida y escritura. Teoría y práctica de la autobiografía”, un manual de escritura que busca presentar las principales corrientes teóricas sobre las narrativas autobiográficas, fomentar la discusión y reflexión en torno a ellas, además de apoyar a quienes deseen adentrarse en esta escritura, o a aquellos docentes o guías de taller que busquen potenciar la escritura de sus alumnos.

¿La escritura cura?

Por último, quisimos preguntarle a Lorena sobre un rumor que se ha esparcido sobre la escritura autobiográfica y que le ha atribuido un poder sanador. Lorena es enfática y nos dice que para ella la relación entre escritura y sanación no es tan evidente. “La escritura no es algo transparente, no hay un análisis que quede resuelto”, comenta, enfatizando que la escritura autobiográfica no implica por sí misma la resolución de un problema y que incluso puede volverse un ejercicio frustrante. En este sentido, más que prometer una cura, la escritura sobre la propia vida puede comprenderse como una forma de autoconocimiento, de análisis sobre las experiencias vividas. Sin duda lo es, y nosotras mismas lo experimentamos más de cinco años atrás, como alumnas del taller de Lorena.

Datos de utilidad pública

Durante el primer semestre de 2011, Lorena dictará una versión del Taller de Escritura Autobiográfica abierta a público general. Estaremos informando del taller en nuestro facebook. También puedes escribirnos a equipo@sangria.cl para tener  mayores antecedentes. Asimismo, Lorena nos pidió destacar la iniciativa de una amiga y colega suya, la escritora Alejandra del Río, quien ha realizado exitosamente diversos talleres de Educación Poética Temprana, incluyendo el “Club de Poetas”, para niños de la población La Legua.

Se ha confirmado que el Taller de Escritura Autobiográfica se realizará a partir del 27 de Abril, en 10 sesiones, de 19 :00 a 21:00 hrs.

Informaciones e inscripciones: cexestetica@uc.cl/ 3545194

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Referencias:

Amaro, Lorena. “Vida y escritura. Teoría y práctica de la autobiografía”. Ediciones Universidad Católica de Chile, 2009.

Lejeune, Phillipe. “El pacto autobiográfico”. En: Suplementos Anthropos, 29 (1991), 47 – 61.

Pozuelo Yvancos, José María. “La frontera autobiográfica”. En: De la autobiografía. Barcelona: Crítica, 2006, 15-69.

One Response to ENTREVISTA. Lorena Amaro: vida y escritura

  1. Denise Assis dice:

    Hola Lorena,

    Estoy mui contenta de mirar tu exito en los medios literarios. ?Como estás? Bien? ?Y tu hija, Carmem? Buen saber de ti. Aún que sea por otros medios.

    Besos!

    Denise Assis

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