TENDENCIAS. Freeganismo

por Ximena Catalán

Viendo el otro día un interesante programa de Natgeo que muestra diversos tipos de acciones o estados catalogados como tabúes en la sociedad occidental, comencé a conocer e interiorizarme en lo que llaman el “freeganism” o “freeganismo”, en su poco traducida versión en castellano.

Según la definición que ellos mismos hacen en su sitio oficial, “los freegans son personas que emplean estrategias alternativas de vida, basadas en una participación limitada en la economía convencional y en un mínimo consumo de recursos”.

Etimológicamente hablando, la palabra “freegan” está compuesta de las partículas “free” (libre) y “vegan” (vegano). Los veganos, son personas que no consumen productos de origen animal o testeados en animales. En el caso de los freegans, tras sus hábitos existe una crítica distinta, más amplia y radical. Ellos reconocen que en una economía compleja, industrial, basada en la producción en masa y fundada en el lucro, en todos los productos que son adquiridos está latente el abuso de animales, de humanos y de recursos naturales, en todos los niveles de producción, desde la adquisición de materias primas, a la producción y distribución de los productos elaborados.

Bajo esta concepción de la economía y de la producción industrial, los freegans emplean una serie de estrategias de vida con el objetivo de ser consecuentes con lo que critican. Según su punto de vista, los consumidores están siendo constantemente bombardeados por la publicidad, la que los impulsa a descartar los bienes que poseen para reemplazarlos por otros y así generar riqueza para los dueños de las empresas. Esta dinámica de consumo genera desechos que permitirían por sí mismos a alimentar y dar sustento a muchas personas. Así, los freegans buscan comida en vez de comprarla, para de esta manera evitar ser ellos mismos consumidores despilfarradores de recursos. Es para ellos una manera de desafiar la injusticia de permitir que los recursos vitales sean desperdiciados mientras que una multitud de personas no logra satisfacer sus necesidades básicas de alimentación, vestuario y vivienda. Además, pretenden reducir los niveles de basura yendo a los rellenos sanitarios y basurales que suelen estar situados desproporcionadamente en sectores que albergan a personas de menor nivel socioeconómico, trayendo con ellos contaminación y enfermedades.

Una de las actividades más notorias que realizan los freegans es el llamado “urban foraging” (algo así como escarbe urbano)  o “dumpster diving” (bucear en la basura). Esta técnica implica revolver la basura de tiendas, domicilios, oficinas y de otras dependencias para encontrar bienes útiles. A pesar de los estereotipos de la sociedad respecto a estas acciones, los bienes recuperados por los freegans son, según ellos mismos dicen,  útiles, seguros, limpios y en perfecto o casi perfecto estado de conservación. Esto, para los freegans, no es sino un síntoma de la cultura de dilapidación en la que actualmente vivimos, en la cual somos constantemente impelidos a cambiar compulsivamente nuestros bienes por otros nuevos, pese a no ser en absoluto algo necesario.

Los freegans a través de estas técnicas poco convencionales de reciclaje, son capaces de surtirse de comida, útiles de aseo, ropa, mobiliario, libros, instrumentos musicales, decoración, incluso de obras de arte. Existen sitios en internet, como www.freecycle.org,  con tips y lugares donde realizar este reciclaje. Sin embargo, el freeganismo va más allá de la búsqueda de alimentos y enseres dentro de lo que otros han catalogado como “basura”. Ellos defienden el principio de que las necesidades humanas están por sobre cualquier otro concepto abstracto, como por ejemplo la “propiedad privada”. En esta sentido, apoyan las iniciativas de los “squatters”, que en Chile llamamos “ocupas”, es decir, personas que ocupan ilegalmente propiedades  que muchas veces están abandonadas y deterioradas, para convertirlas en espacios de encuentro, centros comunitarios, etc. También apoyan iniciativas ecológicas que ayudan a descontaminar la ciudad, por ejemplo creando jardines y plantaciones de vegetales en rellenos sanitarios abandonados y prefiriendo formas alternativas de desplazamiento, como por ejemplo, el uso de la bicicleta y de vehículos que utilizan combustibles reciclables, como el aceite utilizado para freír. Algunos freeganos dan un paso más allá y se desplazan para vivir en lugares inexplorados, basándose en habilidades primitivas de supervivencia.

La crítica de los freeganos va incluso a las bases propias del sistema de producción. ¿Qué pasa con el publicista que encuentra maneras de hacer parecer sabroso un alimento chatarra? Es el tipo de preguntas que ellos plantean, en un esfuerzo de hacer evidente que el sistema económico actual se sustenta en millones de personas y que pese a que son los directores de estas empresas o fábricas los que tienen la mayor responsabilidad al ser ellos quienes toman las decisiones que causan diversos tipos de destrucción, hay también responsabilidad en quienes facilitan y llevan a cabo los procesos.

Gracias a que viven a expensas de los desechos de otros, los freeganos no tienen la necesidad imperiosa de trabajar. El tiempo libre pueden ocuparlo pasando tiempo con la familia o trabajando en iniciativas sociales, muchas de las cuales tienen como fin la protesta contra las prácticas nocivas que sustentan el funcionamiento de la gran mayoría de las empresas. Aunque en algunas ocasiones tengan la obligación de trabajar, ellos proclaman no ceder el control total de su actuar a sus jefes, planteando que el espíritu de empoderamiento cooperativo puede ser extendido al lugar de trabajo, como parte de uniones de trabajadores como la de “Trabajadores industriales del mundo”

El freeganismo es una tendencia sumamente potente en la crítica hacia las formas contemporáneas de producción industrial y de economía global de mercado. En lo personal, no me ha tocado hasta ahora conocer ningún freegano, sólo personas que viven en las calles y se sustentan de lo que mendigan o de lo que recogen de los containers de basura. No sé si en algunos de ellos corre la misma ideología que sustentan los freeganos, pero lo dudo. Lo más probable es que se trae de historias de abandono y en algunos casos de la simple (y a la vez compleja) decisión de vivir sin las ataduras y rutinas que impone el capitalismo, de lo cual la constante búsqueda de alimentos y materiales que han sido desechados por otros no es más que una consecuencia. Desde aquí me surge una duda ¿Qué pasaría con los freeganos si ninguno de nosotros desechara elementos potencialmente reutilizables? ¿Pesa más en ellos el querer vivir una vida sin las ataduras del trabajo y del consumo, o más bien, a través de su vida austera, buscan subsanar el daño que otros causan con la constante producción de desechos? Quizás no haya una respuesta a estas interrogantes, pero más allá de cualquier respuesta, considero que el freeganismo es una tendencia inusualmente crítica, que lleva al límite la práctica contra sistémica, algo que sin duda es indispensable en una sociedad y en una economía de mercado que pareciera imponerse por sobre cualquier otro tipo de vida alternativa, acallando todo lo que atente contra sus principios.

Fuente: http://freegan.info/

4 Responses to TENDENCIAS. Freeganismo

  1. cornejito dice:

    y no recuerda las paltitas que recogimos de la “basura” el otro dia??

  2. Ximena dice:

    Buen punto, esas serían acciones freeganistas. Bien buenas las paltas por lo demás, supongo que las botaron suponiendo que habrían seres hambrientos que las recogerían.

    saludos!

  3. cornejito dice:

    mas que ser asi o asá de acuerdo a los vaivenes de las tendencias, integrar a la vida cotidiana todas todas las acciones que nos devuelvan un poco mas de autonomia, desvalorizacion de las mercancias y liberacion de la energia orgónica.
    😉

  4. gaby dice:

    Very interesting… sí, uno hace algo de esto, pero por supuesto no lo lleva a todos los aspectos de la vida… seguro que en un futuro la gente tendrá menos amor por lo propio y se dará cuenta que la colectividad es la fórmula perfecta, por ahora es un poco difícil….

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