CRÍTICA. Law & Order: Los Angeles

por Calbhach

Cuando un título es spoiler


Sé que al lector poco y nada le interesan las desventuras del crítico moderno pero quiero contarles un poco sobre la gestación de esta columna. No, si igual les voy a criticar una serie; es sólo que quiero descargarme y por eso los voy a latear un rato. Si quieren se saltan a la crítica pero si ahí hago referencia a este preámbulo y usted se pierde, no es mi culpa.

Les diré —mentira, ya les estoy diciendo… manerita de conjugar los verbos. Les cuento, —sí, ahí está mejor— no sabía de qué escribir esta semana. Tal como lo lee: no tenía la más remota idea.

Pasa que las series que más me interesaban antes de empezar esta season son series que ya deben conocer y sobre las que hay hartos artículos que pueden leer como para hacerles perder el tiempo ¿o quieren que escriba sobre House, Glee y Lie to me? Bueno, si quieren, me avisan en los comentarios y lo hacemos. La cosa es que esas eran mis grandes expectativas y en el camino me  salieron Hawaii 5-0, Haven y Rubicon. Y de esas ya les hablé.

Me queda para hablarles de Lost Girl, No Ordinary Family y Law & Order: Los Angeles pero cada una tiene sus dificultades. La primera es re-fácil y re-subida de tono a ratitos así que ponerse a la altura es re-difícil, ¡re-cáspitas! A No Ordinary Family la están dando en el canal Sony así que sería como hacer una crítica a un comercial, la última lleva pocos episodios y es una Law & Order así que también deja poco para criticar.

Como pueden leer, mis predicamentos fueron mayúsculos antes de dar a luz esta crítica; no encontraba algo novedoso que decirles. Sí, sé que como crítico tengo que darle una luz especial a lo evidente y hacer un comentario desde mi experiencia de quemador de retinas por sobreexposición a rayos catódicos que quizá ustedes no tengan, pero igual es complicado contarles un chiste que ya se saben, pregúntenle al Bombo Fica no más. Así es la cosa esta semana, me lanzo a escribir premunido de… nada salvo haber visto los episodios y tener algo que decir. En el fondo es lo mismo de siempre pero con menos convicción y fanatismo.

Por lo anterior, decido criticar Law & Order: L. A. así echo por tierra lo de la falta de fanatismo. Habrán de saber que soy fanático de la franquicia Law & Order porque la veía cuando la daba tvn y yo no tenía nada mejor que hacer.

Hace 21 años, un mozuelo de 42 años llamado Dick Wolf tuvo la genial idea de crear una serie de policías y abogados llamada Law & Order, la verdad es que el tipo no era un recién llegado a la tele—tampoco era un mozuelo y su nombre en el carné es Richard y no Dick… pero lo de Wolf es verdad ¡se los juro!—porque fue Supervising Producer de Miami Vice. Ese cargo es lo que otros llaman Head writer, en cristiano: el tipo era tan maestro escribiendo series que podía hacerlo con las manos de otros.

Bueno, el asunto es que Wolf creó Law & Order y es la serie dramática más larga en la historia de la televisión norteamericana. El año pasado la cancelaron. Dejando ese pequeño detalle de lado, fue tan importante esa serie que tiene récord en nominaciones consecutivas a los Emmy y dejó tres spinoffs funcionando y en el camino le cancelaron dos. De que la supo hacer, la supo hacer.

Este año se estrenó el sexto spinoff de la serie: Law & Order: Los Angeles. Con todo lo que he dicho les quedará claro que mi camiseta dice “Wolf Films” y que si la hamburguesería del payasito vendiera un cuarto de Wolf con queso me lo compro altiro, aunque sea de lobo —pensándolo bien, sería bien de macho comer carne de lobo en ese local. ¡Voy!

En Law & Order: Criminal Intent los escritores encontraron que a la gente le gustaba más tener a dos equipos trabajando y empezaron a turnar personajes de una semana a otra para que nadie se aburriera. Así es como le ha ido tan bien a la serie que se acabará este año en su novena temporada. Sí, fui sarcástico y lo hice porque Criminal Intent es la más desabrida de todas porque es de puros policías con harto ego así que bien podría llamarse sólo “Order” o “Soy la fox porque uso pistola”. Dicho todo lo anterior, presento mi primer reparo y les cuento la primera característica de L. A. en una sola oración: tiene dos equipos.

La diferencia con respecto a CI es que acá los equipos son de fiscales así que la serie tiene una estructura bastante más similar a la original que a sus spinoffs poco exitosos. Además de tener una composición aprobada, los personajes tienen profundidad sin caer (por ahora) en ser una suma de estereotipos, que es el problema que suele tener esta franquicia. Parte de esto último puede ser consecuencia de que uno de los Deputy District Attorney es Alfred Molina: un actorazo. El otro DDA es Terrence Howard y lo hace bastante bien pese a que el papel más recordable que ha interpretado es el del Teniente Rhodes en la primera película de Iron Man.

Las historias que han mostrado siguen la línea de la serie original, a veces el conflicto está en un buen abogado defensor y otras en que los detectives han seguido una pista equivocada. Hasta ahora (al cierre de este texto he visto los seis episodios emitidos) han mostrado ambos esquemas en diferentes combinaciones e intensidades por lo que me declaro satisfecho aunque no feliz. La ambientación es propia de una serie ambientada en Los Angeles, mucha arena blanca, mar azul y mucha gente linda, ¡galli!  En general, considero que la serie es bastante buena pero no es para nada innovadora o particularmente interesante; también por eso me costó un mundo optar por criticarla.

Mi recomendación de esta semana va de la mano con la última explicación de por qué escribí de ella a regañadientes. Confiaba y sigo confiando en la serie. Me gusta el formato de la original y esta serie lo mantiene salvo por pequeños cambios, así que quería esperar un poco más para decirles “saben, esta serie es tan la fox más uno que si no la ven mejor se pegan un tiro”, pero no pasó. Les recomiendo que la vean y le tengan fe,  aunque sé que si usted no es fanático de la serie original, prefiere SVU , CSI o simplemente no le gustan las series forenses, ésta no le parecerá de sobremanera interesante aunque la tendrá ahí, guardadita, como una alternativa buena para distraerse un rato. Es distinta a SVU, mucho mejor que CI pero no alcanza a ser la original, quizá eso es bueno y la salvará de la tijera con que han achicado—merecidamente en la mayoría de los casos—esta franquicia.

Saben, quizá es hasta igual que la original pero le falta la identidad que se ganó la otra a punta de personajes. Me faltan Jack McCoy, la teniente Van Buren y Mike Cutter. Ya, mejor los dejo y voy a ver si encuentro un rerun de la primera porque la echo de menos. Bueno, ustedes saben, en dos semanas más nos vemos.

check in de misohttp://gomiso.com/m/law-order-los-angeles–2
sitio oficial: www.nbc.com/law-and-orderlosangeles/

One Response to CRÍTICA. Law & Order: Los Angeles

  1. eris dice:

    como siempre tu critica es una mera reseña

Deja un comentario

Buscador
Síguenos