CRÍTICA. Haven, Stephen King llegó a Eureka

por Calbhach

Usando los escenarios de Stephen King como telón de fondo, SyFy nos presenta una nueva serie con aires a Eerie, Indiana y una fotografía que resalta la belleza de los paisajes de Maine. La serie compite contra su propia falta de velocidad y depende sólo de sí misma para tener éxito y sobrevivir a la tercera temporada de Fringe.

Sobre la calidad narrativa de Stephen King muchos querrán discutir—la verdad es que varios encontrarán que es más fructífero discutir sobre el concepto de sentiencia en Zubiri con una oveja—pero es indudable que el autor ha aportado al género del suspense con una casi inconmensurable obra; obra que ha ido configurando, historia tras historia, a un estado de Maine lleno de fantasmas, vampiros, extraterrestres, viejas copuchentas, autos celosos, presos mágicos y quién sabe cuántos otros bichos más.

En la serie abundan las referencias al caso del Colorado Kid, de la novela del mismo nombre.

King se ha especializado en crear historias en espacios pequeños, y suele utilizar algún pueblito, centrándose en las—casi siempre—enfermizas y aterrorizantes relaciones que se dan entre sus habitantes. También ha usado como espacio otros lugares y los tenemos al alcance de nuestros controles remoto en las películas The Green Mile (Milagros inesperados), Shawshank Redemption (Sueños en fuga) y The Shining (El resplandor) que están basadas en sus obras; nuevamente son espacios pequeños con intensas relaciones y algo sobrenatural que puede terminar de joderle el día a cualquiera. ¿A qué venía esta vuelta?

Ah, verdad… ¡Haven! Sobre todo lo anterior se monta Haven. Está tomada de una de las novelas más nuevas de King—como son como 3 mil novelas + 10 cuentos, diremos que del 2003 en adelante es reciente—y, a partir de la historia de The Colorado Kid, se escribió esta serie que toma como centro argumental el caso tratado en la novela, pero vista 30 años después desde la óptica de una agente del FBI que terminó en el pueblo porque en el buró le faltaban papas pa’l puré. Ya en el pueblo se encuentra con un lugar adorable con gente muy rara, como su compañero que no puede sentir dolor, o el tipo con telekinesia en el piloto.

.El esquema de la serie es simple, hay un caso policial con leves indicios de que algo sobrenatural pasó—como el tipo proyectado 50 metros en el aire: un leve indicio—y la policía investiga hasta encontrar que alguien digno del género ha estado involucrado. El caso se resuelve y el pueblito nos termina pareciendo cada vez más un apacible lugar digno de visitar  con una escopeta, si es que ella nos sirviera de algo ante alguien que mata con la sombra.

Los cortes entre escenas suelen ser tomas de exteriores que muestran el atractivo del lugar.

Haven tiene una fotografía que hace pensar que la cámara de turismo de Maine se puso con unas buenas lucas para la filmación de la serie; aunque no tantas lucas porque, si bien comparte el mismo género, no es tan prolija en los efectos como Fringe. Cuando esta última empiece su tercera temporada, Haven tendrá que medírselas con un show que ya se ha consolidado como el gran referente del SciFi en estos días.

El gran problema que tiene la serie que hoy comentamos es que durante sus primeros 5 episodios recuerda más a la comedia de ciencia ficción Eureka que al suspense de las narraciones de King, principalmente porque la historia de fondo desaparece ante los casos que se investigan en cada episodio y no hay nada que otorgue el sentido de inminencia de lo oscuro que es propio al autor; todo ésto da la sensación de estar pegado en el tiempo mirando a una gorda comer miel con la mano en cámara lenta. En todo caso, quien no haya leído una novela de King notará que la serie es un tanto insulsa durante esos episodios porque se pierde en muchas vueltas; pierdan cuidado, esas vueltas y detalles excesivos sí son de King.

.¿De dónde podría sacar material para salvarse esta serie? Fácil, esta serie puede salvarse precisamente jugando un poco más a ser King: explotando las relaciones en sus personajes y fomentando aquella historia abierta del pasado de los caracteres que queda enunciada en el piloto. En los episodios 7 y 8 se explotan esas relaciones y la historia se ve mucho más atrayente y veloz lo que, junto a casos más oscuros, hace que tenga más cuerpo. El viejo truco de los personajes en 3D.

¿Mi recomendación? Siga leyendo mis column… no, eso no—bueno, sí, también. Mi recomendación es que se arriesgue porque parece que la serie va mejorando aunque no pierde mucho si ve los tres primeros y luego se salta al 6 donde la serie se perfila mejor tras haber experimentado con las dinámicas.

One Response to CRÍTICA. Haven, Stephen King llegó a Eureka

  1. andrea dice:

    Me hace sentir tanto más normal -en el sentido estadístico del término- saber que hay más personas mirando las series de SyFy allá afuera en Chile. Gracias!

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