CRÍTICA.True Blood: sangre de la de verdad

por Francisca Romo

Para los que (nos) gustan de los vampiros-seriamente-True Blood es su serie perfecta: una explosión de todo lo que amamos y nos atrae de estos seres de la noche. Pero, sin duda, lo más interesante de lograr para una serie, es conquistar a los que no conocen y/o no gustan de sus temáticas: me la juego, de esto True Blood es capaz.

Los antecedentes:

True Blood, es una serie de televisión original de HBO creada por Alan Ball, el mismo detrás de la fantástica Six feet under[1]. Basada en la novela The Southern Vampire Mysteries  de Charlaine Harris , la serie cuenta la historia un pequeño pueblo de Louisiana que se ve enfrentada a la revelación de la (co) existencia de una raza oculta entre los humanos durante mucho tiempo: los vampiros salen a la luz pública gracias a la creación de una bebida sintética que simula la sangre, True Blood, y que les permitiría la convivencia pacífica con los humanos. El debate se instala a nivel nacional, en el congreso norteamericano, sobre la aceptación de esta especie y a nivel local, en este pueblo sureño y especialmente, en la vida de Sookie Stackhouse.

Sookie (Ana Paquin) es una camarera del pequeño pueblo de Bon Temps, con una particular identidad y con poderes especiales, es capaz de leer los pensamientos de la gente. Con la aparición de los vampiros, ella es una de los pocos habitantes receptivos con la integración de los vampiros en la sociedad. Es en ese momento que conoce a Bill Compton (Stephen Moyer), un vampiro que se muda al pueblo y comienza una relación muy mal mirada con Sookie. ¿Puedes confiar en un vampiro? ¿Es una buena idea tener de novio a un ser de la noche? La respuesta a esta pregunta, es lo que se va desarrollando durante las tres temporadas que ya lleva la serie. Adelantándonos, es posible que no, ¿Pero quién dijo que se puede confiar en un humano?

Los Highlights

Alrededor de la historia de Sookie y Bill, se entrelazan una serie de historias paralelas de los habitantes del pueblo con otros seres; vampiros, hombres lobos y otras criaturas. Todos estos pequeños relatos, construyen una sola gran historia, en donde, a medida que avanza la serie, se va dejando la sangre artificial por la sangre verdadera.

En una entrevista exclusiva para HBO a Sam Trammel (Sam, el dueño del bar del pueblo donde se desarrolla la historia) al preguntarle por las razones del éxito de la serie, este lo atribuye a que True Blood es una serie sensacionalista, en el mejor de sus sentidos. No puedo estar más de acuerdo: toneladas de sangre, de muerte, de sexo, de belleza, de amor y dolor en cada uno de sus capítulos, el horror y la fascinación no pueden estar más presentes. ¿Qué puede ser más atractivo que una relación entre dos hermosos seres, dominados por el amor, pero también por la pasión humana e inhumana, por el erotismo en el borde con la muerte en cada instante? La imposibilidad de una relación entre dos seres aparentemente incompatibles, pero que precisamente en esa incompatibilidad, radica su felicidad. Irresistible.

La serie, en su primera temporada, comienza presentando con fuerza la idea de la integración de los vampiros a la sociedad. El argumento de los defensores de los vampiros, es el de laigualdad. A medida que avanza la serie y las temporadas, se afirma cada vez más la diferencia: los vampiros no son como los humanos… ¡agradecidamente! El espectador celebrará que en cada momento, la distancia entre los humanos y los vampiros, aumente. En este aspecto radica su originalidad, su atractivo y, sobre todo, la entretención.

Me quedo con el discurso fascinante del Rey vampiro de Missisipi[2]– Russel Edington- en la tercera temporada (¡no revelaré más!) al  interrumpir en las noticas y matar al presentador en vivo, para hablarle a la audiencia y decirles que los vampiros son malos y asesinos, superiores a los humanos y que si creían que eran iguales, están equivocados. Terminando su discurso con  con una sentencia: “Los comeremos, después de que nos comamos a sus hijos

¿Qué decir? ¡No puedo esperar! y tú tampoco deberías.

La tercera temporada se exhibe todos los domingos en HBO a las 22:00 hrs.


[1] Serie original de HBO, transmitida por cinco temporadas, desde el 2001 al 2005.La serie trata sobre una familia dueña de una funeraria.

[2] En True Blood existen jerarquías entre los vampiros. Existe un rey vampiro para cada estado: Russel Edington para el estado de Missisipi y la Reina Sophie-Ann para Luisiana.

2 Responses to CRÍTICA.True Blood: sangre de la de verdad

  1. Alvaro dice:

    lo mejor de True Blood es que nos devuelve al vampiro como monstruo, con esa carga erótica básica del mito, tan, pero tan dejada de lado con la reciente moda literaria-cinematográfica (alguien dijo…Crepúsculo?) en donde el vampiro pasa a un estado casi inocuo, ya no representa más una amenaza.

    Bien por True Blood, mejor aún por el artículo, y te debo Let the right one in =)

  2. Diego dice:

    http://www.youtube.com/watch?v=lu_PY405f40 Riéndose de la nueva raza de vampiros chic con cutis perfectos.

    Desde estos lados nos vamos a poner a buscar la serie. Confieso que no la he visto pero esta semana arreglaré el error

Deja un comentario

Buscador
Síguenos