CRÍTICA. The Walking Dead: el monstruo dentro de ti

The Walking Dead: el monstruo dentro de ti

por Álvaro Silva

En el cine se han ganado el estatus de género aparte dentro del terror. Todos los años salen nuevos libros y cómics sobre los muertos vivientes, y las zombie walks  -espontáneas manifestaciones de fans donde se camina por las calles disfrazado de estos monstruos- se llevan a cabo en ciudades de todo el mundo, Santiago incluido.

¿Cual es la fascinación con los zombies? El motivo es  bastante sencillo y a la vez poderoso. Atávico incluso, al referirse directamente al miedo ancestral ante los elementos incontrolables de la naturaleza. Porque cuando sacamos todo el gore de las buenas historias de zombies, nos quedamos con el hecho de que el muerto viviente es, en esencia, una fuerza de la naturaleza, imparable e impredecible. Y a ese temor se le suma uno más moderno: porque este cataclismo golpea con tal intensidad que la sociedad se desintegra,  dejando al ser humano sólo consigo mismo, sin la protección, ni restricción que representa vivir en comunidad. Lo mejor y lo peor del hombre  afloran en estas condiciones. Cambia a los zombies por un maremoto o una guerra, o cualquier desastre demasiado grande y el resultado es el mismo. El hombre muestra los dientes y se transforma en lobo para el hombre.

El gran merito del director de cine George Romero, mas allá de crear al zombie moderno, (el muerto reanimado, a diferencia del zombi vudú) fue entender eso y usar este elemento dramático para examinar la naturaleza humana, haciendo sendos análisis de las épocas en las que rodó cada película de su saga de zombies.

De esa fuente, se nutre Walking Dead, cómic publicado por la Editorial Image, escrito por Robert Kirkman y dibujado por Tony Moore y Charlie Adlard. Como una especie de ampliación al extremo del canon de George Romero, Kirkman lleva la idea del Apocalipsis zombie mucho más lejos, siguiendo la vida de los supervivientes mas allá del limitado tiempo que una película puede ofrecer, y con un nivel de detalle que las elipsis cinematográficas lo permite. El cómic, en  formato de serie regular mensual era la vía perfecta para contar ese tipo de historia y desmenuzar al extremo las ideas ya propuestas por Romero sobre la naturaleza humana frente al desastre.

La historia arranca cuando Rick Grimes, un policía de Kentucky  es herido durante el servicio, quedando en coma. Cuando despierta se da cuenta que no hay nadie en el hospital, y al entrar a una habitación, una horda de monstruos se abalanzan sobre el y tiene que huir. Los muertos se han levantado, buscan la carne de los vivos y la humanidad ya parece haber perdido ante una amenaza que nunca vió venir. Así Rick comienza una angustiante travesía en búsqueda de su familia, la cual también es un proceso  de aprendizaje, ya que poco a poco comienza a entender cuáles son las reglas básicas de este mundo donde todo ha cambiado, donde su condición de agente de la ley no significa nada, porque la ley misma ya no existe. Una vez reunido con su esposa e hijo, inicia, junto a  un grupo de personas que los habían acogido, un viaje de supervivencia, donde un destino se ve difuso. Todo lo que importa es vivir un día más.

Aunque gran parte del protagonismo cae en Rick, Walking Dead es un cómic coral, cada personaje del grupo de supervivientes tiene su personalidad bien definida y el gran motor de la historia es la dinámica que de da entre ellos, la que va cambiando conforme ellos mismos lo hacen. Como las personas en el mundo real, tienen que adaptarse y en esta ocasión, a uno de los escenarios más extremos que se puedan imaginar. Cuando los muertos están allá afuera, recordándote, con su mirada vacía y esperando por devorarte, que cada día efectivamente puede ser el último, el que cruces la línea para hacer lo necesario por sobrevivir es sólo cuestión de tiempo.

En el apartado gráfico, el riguroso blanco y negro del dibujo aporta a la crudeza de la historia, además de funcionar, simbólicamente, como una segunda capa descriptiva del ambiente de la serie. En un mundo al borde del fin todo rastro de color desaparece y se acentúa el contraste entre la supervivencia y la muerte. Porque una de las grandes luchas de los personajes de Walking Dead es no transformarse ellos mismos en muertos vivientes, no zombies, como tal, sino como seres que han renunciado a vivir, y que se mueven sólo por el impulso primario de subsistencia, al igual que los monstruos que han arrasado con la tierra. Llegando a extremos que en su antigua vida jamás habrían sido capaces siquiera de concebir. Porque, en toda buena historia de zombies, éstos no son los villanos, los que hacen el mal son los mismos humanos. En un mundo devastado por los muertos que caminan, los verdaderos “malos” son los hombres. El zombie es, como se dijo antes, parte de la naturaleza, completamente amoral, instintivo, sin capacidad de raciocinio, una fuerza destructiva. Los que hacen el mal, por gusto o necesidad son los humanos. ¿Es eso muy diferente a nuestro mundo actual?  El zombie nos fascina porque como con otros monstruos, nos sirve de catarsis, nos permite enfrentarnos a ese lado oscuro dentro de nosotros mismos y  volver a nuestra realidad ya más aliviados. Y como elemento narrativo da el pie, correctamente usado, a generar interesantes obras de ficción como Walking Dead, donde tenemos la chance de hacer un muy necesario análisis de nosotros mismos, y hasta donde somos capaces de llegar cuando lo que creíamos seguro se derrumba…

Anexo: Los Zombies se comen tu televisor: Walking Dead, la serie

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La adaptación a la pequeña pantalla de este cómic fue anunciada el año pasado por la cadena de televisión AMC (los mismos de Mad Men), y desde el principio todo pintaba muy bien, además de la participación directa de Robert Kirkman se sumó el nombre del gran Frank Darabont -director de Sueños de Fuga, La milla Verde y La niebla-, en labores de producción y dirección.  En la pasada Comic-Con fue presentado el proyecto con todo, como es habitual. Panel de la serie, presentación del cast (del cual se habían publicado fotos antes del evento) y el necesario trailer, el que te dejamos a continuación. Es de esperar que sea una buena adaptación del cómic, y un buen acercamiento para un público más amplio a esta interesante obra.

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3 Responses to CRÍTICA. The Walking Dead: el monstruo dentro de ti

  1. Nico dice:

    Que patea culos se viene Walking Dead!!!!
    encantado con el cómic que aún no termino y no quiero que llegué el momento tampoco, la visión que plantean es tán cruda como es la sociedad de hoy… el review tiene 5 estrellas maestro!

    Saludos desde SB!!!!!

  2. Guerrero dice:

    Interesante planteamiento. Los mejores monstruos de todos los tiempos, son aquellos que siempre nos asustarán, porque se relacionan con nuestros miedos ancentrales, comunitarios y aquellos individuales vincualados al poder ver desintegrado al propio yo.

    Me recuerdo de la creación de un buen amigo, que a su hermana pequeña le inventó la historia del “Hombre detrás tuyo”… esto hasta el día de hoy le causa terror y he visto como muchas personas, la sóla idea de alguien que te acompaña y nunca lo puedes ver o dejar, les parece terrible… hay que puro hacerlo película; aunque como recurso de cine se han usado cosas similares.

    En todo caso, piénsenlo… quizás ustedes también tienen el suyo.

  3. Constanza dice:

    Aunque aún no he leído el cómic, lo fascinante de las historias de zombies son justamente que enfrentan al ser humano ante fuerzas de la naturaleza, sobrehumanas, o lo que sea… La lucha por la sobrevivencia, el establecimiento de relaciones y la vida política (en el sentido cívico) que se desarrolla en esos espacios cuando ya lo único que cuenta es lograr vivir un día más. Y cuando puede nacer lo mejor o lo peor de cada uno…

    Y la serie, que sí vi, lo refleja muy bien, todo ese contenido latente que más allá de la explicación racional del advenimiento zombie o de los efectos (que dicho de paso están muy buenos)… el ser humano en toda su fragilidad…

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