CRÍTICA. La Pintura “Caliente” de Pablo Lincura


por Elvis Oyarzún Fuentes

El artista Pablo Lincura es egresado de Licenciatura en Artes con mención en pintura de la Universidad de Chile. Nacido en la ciudad de Coronel, este joven de tan sólo 23 años ya ha expuesto en muestras tanto colectivas como individuales, resaltando la exposición en la sala Isidora Zegers de la Facultad de Música de la Universidad de Chile, así como su muestra colectiva “No nos conoce Nadie(n)” en el marco de “Acción Sudaca”.

Su obra está basada principalmente en una crítica a la sociedad actual. La superficialidad y frialdad de la televisión e internet, la caída de los idealismos, la apatía de las nuevas generaciones han formado una generación crecida durante los años 90’s que no puede aferrarse a nada concreto, que vive en la inestabilidad de los discursos y las modas, que creció frente al televisor, ya sea mirando dibujos animados o bien, jugando Súper Nintendo, llenando sus mentes de imágenes, colores y personajes. Sin embargo, esta generación hoy se encuentra entre las modas extranjeras como los emo, los otaku y los pokemones (quizás ya extintos o evolucionados en otra cosa) y la generación nostálgica de treintones que hacen fiestas Kitsh o recuerdan los años 80’s como los mejores del siglo pasado. Una generación perdida entre tanta imagen y tanta tecnología, que Pablo Lincura rescata para su puesta en escena de la forma más distorsionada, lo paradójico de su trabajo es que en su mayoría las imágenes son sacadas de la realidad actual.

Este pintor ya resalta por lo controversial de su obra, la cual tiene una fuerte carga discursiva que se presenta al espectador sin tapujos, y es que Pablo Lincura no teme arriesgarse a colocar delante de nosotros imágenes tan bizarramente su-realistas como los son un grupo de transformistas con rasgos masculinos muy evidentes (bastante cercano a la realidad en todo caso), quienes forman parte de un show (bastante bizarro a su vez) en una discoteca del circuito gay de Santiago; o un gran tríptico pornográfico[1], donde las protagonistas escapan a la acostumbrada imagen de la pornstar, que en realidad no es pornográfica, pues no se distingue nada de lo que interesa en la pornografía, sólo manchas color carne; así mismo, se atreve a dejar la mancha a un lado para presentarnos verdaderos personajes de videojuegos, mujeres totalmente idealizadas – idealizadas dentro del contexto del videojuego, es decir delgadas, pero con los músculos abdominales muy marcados -, estas mujeres están evidentemente desproporcionadas y poseen rasgos indígenas característicos de la zona aymara, una contradicción que rompe la armonía que el espectador espera por la técnica utilizada , pero que al mismo tiempo es melodiosa en su conjunto, pues los colores de las decoraciones de los fondos forman espléndidos contrapunto con tonos utilizados en la piel de los personajes.

Pablo Lincura se ha acomodado perfectamente al tiempo que le ha tocado vivir, se siente parte de él, no pretende cambiar nada con su obra ni mucho menos que ésta sea ‘bonita’ para el público, porque los tiempos actuales no son precisamente ‘bonitos’ si se miran con ojos críticos. Sólo presenta lo bizarro de nuestra actualidad con un poco de ironía. Ha optado por hacernos ver cómo somos moldeados por los mecanismos de esparcimiento que tenemos a la mano.

Desde el 5 de agosto se está presentado la exposición colectiva el “Jardín de las Delicias”, en que se exhibe parte de la obra de Pablo Lincura, junto a la de los artistas visuales Leonardo Casas, Daniela Santa Cruz e Isabel Guerrero, como parte de la curatoría 2010 denominada “Afecto, o en su defecto” de Balmaceda Arte Joven. La muestra estará abierta hasta el 2 de septiembre, de forma gratuita, de lunes a viernes de 15:30 a 20 hrs, en Av. Presidente Balmaceda 1215 (segundo piso), Santiago.

Más información en: http://www.balmacedartejoven.cl/noticia.php?idNoticia=347&go_sede=1&nivel=2&idN2=9



[1] Obra censurada en la nombrada exposición en Sala Isidora Zegers

One Response to CRÍTICA. La Pintura “Caliente” de Pablo Lincura

  1. MARTIR1 dice:

    Plana y opaca, la luz y sombra desaparecen en su obra, sin embargo nos lleva a recordar a Gauguin por su retorno a lo salvaje, por los rasgos indígenas y la intencionada desproporción de las formas, es su estilo…., Me gusta por su atrevimiento a mostrar lo censurado y lo que hay detrás de esa censura.

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