A propósito de “NEW THING”, objeto narrativo no identificado, de WU MING 1
1. En 1994 un grupo de artistas, activistas y bromistas deciden adoptar una identidad común y denominarse Luther Blisset. Desean provocar un infierno en la industria cultural. Juntos quieren contar una gran historia y crear una leyenda, dando luz a un nuevo héroe popular: Luther Blissett. Esta “guerrilla” organiza campañas de solidaridad con víctimas de la censura o la represión. Pero sobre todo realiza burlas mediáticas como forma de arte, explicando o reivindicando qué defectos del sistema ha utilizado para publicar o hacer públicas noticias falsas. En 1999 tuvo lugar la aparición más conocida de Luther Blissett, al figurar como autor de la novela anónima y colectiva Q, publicada en marzo y traducida con rapidez a varios idiomas. A pesar de su inusitada factura y de las peculiares características de la edición (que, anticipándose a las licencias Creative Commons, autorizaba en el pie de imprenta la manipulación y la reproducción total o parcial de la novela, siempre y cuando fuera sin ánimo de lucro) la novela Q llegó a ser un importante éxito de ventas.
En 1999 el proyecto Blissett finaliza y algunos de sus integrantes forman, a partir del 2000, Wu Ming (“sin nombre”, en Chino mandarín), proyecto más ligado a la narrativa, pero igual de radical que el anterior, editando numerosos y exitosos libros experimentales y artículos de distintos temas. La literatura de Wu Ming y, particularmente de New Thing, es un ejercicio que mezcla técnicas de plagio y desvío, lecturas hipertextuales, referencias personales, etc., fruto de una profunda investigación previa.
Presentación de primera mano: aquí
2. New Thing es un libro del año 2004, con una primera edición en español el 2008 y disponible libremente también en digital
Por fuera, es una especie de collage realidad-ficción, compuesto por la voz de muchos personajes, artículos de diarios, archivos desclasificados y entrevistas realizadas en su presente y pasado, por el año 1967, en plena flama del free jazz como banda sonora de las revueltas por los derechos de los negros. Precisamente, en el ambiente de esos músicos, varios asesinatos son perpetrados por un ente al que la comunidad negra apoda “El hijo de Whiteman”.
Sonia Langmut, una periodista, hija de familia alemana inmigrante en tiempos de la Gran Guerra, recorre los clubes y antros, recogiendo entrevistas y sesiones de los más radicales músicos de su época, en una vieja grabadora Butoba MT5. Langmut, una chica reconocida por su particular estampa en el ambiente del jazz neoyorquino, de pronto se ve en medio de los asesinatos y comienza una intuitiva investigación, guiada por “el hombre los fantasmas”, mágico músico que pasa la cuenta a su vida mientras es consumido por la enfermedad.
3. O sea, Wu Ming podría ser una novela policial, pero es más bien una parodia al género, entre muchas otras lecturas simultáneas. Wu Ming 1, su autor, conocido también como Roberto Bui, había manifestado gran conocimiento y capacidad analítica de la cultura negra en otros excelentes textos. New Thing es un libro que también puede leerse como un emocionante y estimulante relato de las luchas raciales en Estados Unidos, durante los sesenta; el desarrollo del Partido de los Panteras Negras, y la suerte de alguno de sus líderes como Stockely Carmichael, muerto en Africa bajo del nombre Kwame Toure. Se habla de música, pero de una manera más ligera, aunque muy clara. Se hace referencia al origen del free jazz, del asco al cool, las posiciones que había que tomar frente a su extremismo (para algunos, el grito libre desde África, para otros una radicalidad infantil que no jugaba a favor de los negros sino de los intelectuales blancos).
El Black Pather Party era para el Estado norteamericano en 1969 “la amenaza más grande para la seguridad interna del país”. El Cointelpro del FBI operaba desde los 50, extinguiendo de la manera que fuera todos los grupos que olieran a insurrección (comunistas, anarquistas, “nueva izquierda”, movimiento por derechos civiles), pero además cada comisaría tenía un Cointelpro propio y daba duro a los negros en las calles.
En palabras de Julia Mey, esposa blanca del segundo músico muerto en el libro, el saxofonista Tyrone “Ekundayo” Jackson, “Black Power” quería decir autodeterminación. Por ejemplo, el derecho a gobernar las comunidades donde los negros eran mayoría, pero como dice otro personaje del libro, “Black Power” recogía en dos palabras un proceso de muchos años: el redescubrimiento de África, un África de mente, el ser negros, que no era tanto el color de piel, sino la experiencia que mantenía unida a la comunidad. Los jóvenes negros tomaban las armas y creaban una red muy efectiva de autodefensa y apoyo solidario (comedores, educación), bajo postulados anticapitalistas autonomistas.
4. Sobre el “Hijo de Whiteman” se crea toda una leyenda urbana nacida desde la cultura negra del Brooklyn, y recogida más fielmente en el periódico The Brooklynite y otros (como el Gotham Chronicler, lugar en el que escribía el peculiar crítico de jazz y personaje clave en la resolución de la trama, Plotinus Franklin).
Conspiraciones gubernamentales y místicas se entrecruzan con la inepta investigación policial oficial. Así, también, Wu Ming se convierte en una fuente de conocimiento sobre el espíritu cultural cotidiano y el folclor de las calles negras, donde ya existía el rap, la iglesia negra era un poder militante y la música era un recurso de identidad que trascendió a toda la música blanca desde la aparición del rock & roll y antes. El asesino es apodado así por Paul Whiteman, director de orquesta blanco en los años veinte. Paradójicamente el primer rey del Jazz fue blanco. Ni Armstrong, ni Ellington, ni Sydney Bechett, sino ¡Whiteman!
Los asesinatos del libro van ocurriendo con un ritmo creciente y Langmut sólo tiene su grabadora como arma, en un ambiente en que la muerte alcanza a cualquiera que represente un peligro. Su suerte aumenta y sus indagaciones van apuntando en la dirección correcta, gracias a la intuición del misterioso informante llamado el “hombre de los fantasmas”, personaje intenso que se identifica más claramente a medida que avanza la lectura. El desembrollo del caso es bastante sorprendente, por el giro que da a la historia.
5. Las actividades de desestabilización del Cointelpro y los aparatos de inteligencia eran derechamente criminales (Nada raro en las democracias occidentales), por lo que la situación de peligro, aumentada por la paranoia colectiva de la conspiración, hizo pensar en un nuevo “Hijo de Whiteman” cuando el cuerpo de Albert Ayler apareció flotando en el East River el 25 de noviembre de 1970. Lo cierto es que fue autopsiado como muerte accidental, pero el misterio de su muerte ha inspirado incluso un libro titulado “Las trece muertes de Albert Ayler” (Gallimard, 1997), en la cual trece autores especulan sobre la misma. Por otra parte, lo cierto es que también New Thing se presenta como alegoría de la propia represión en Italia en los 70 y como homenaje al poder de la cultura negra.
“La contribución afroamericana de alguna manera ha “des-occidentalizado” la cultura, ha introducido un modo de tocar idiosincrásico y creativo que huye de la notación musical europea, del “temperamento” del timbre instrumental para obtener el sonido “justo”. La influencia afroatlántica ha cambiado incluso nuestro lenguaje corporal, sobre todo el masculino: gracias a la fuerza de ejemplos contagiosos, ha conducido a posturas corporales menos rígidas. La corporeidad del rock’n'roll, de indiscutible raíz afroamericana, ha dirigido la atención a la zona del abdomen y la pelvis, donde se concentran muchas rigideces y contracturas”
Wu Ming 1
http://www.wumingfoundation.com/index.htm
http://www.wumingfoundation.com/italiano/outtakes/supremacia_ruido_negro.htm

















