VIAJES. Crónica pre viaje o número 00

por Catalina Díaz Cisternas y Halszka Paleczek

A una semana de partir, he aquí una introducción de las motivaciones para viajar, de lo que este par de locas pretende encontrar en 6 a 8 meses viajando por Sudamérica, de lo que usted podrá leer en cada crónica mensual y de lo que el par fantástico desea dejar atrás. Esta crónica no incentiva el dejarse llevar por sus sueños, por favor, puede ser perjudicial para la salud salir de lo conocido…

Viajar es salir de lo cómodo y movernos hacia un espacio abierto, infinito, no apto para agorafóbicos. Estamos incrustadas aquí en Santiago, tan cercanas a una sociedad algo asfixiante pero rodeadas por altas cordilleras y bellos paisajes. Vivimos en la Sudamérica salvaje, aquella de la que hablan los gringos y europeos, aunque no nos percatemos diariamente. Viajar por Sudamérica es nuestro gran deseo y nos presenta un desafío: conocer nuestros territorios; los de nuestra América y los internos, conociendo los límites… para luego desplazarlos…

Beltrán Mena decía acerca de sus viajes: “Quería saber quién era si me liberaba de las convenciones sociales. Eliminar el recipiente para encontrar mi forma verdadera[1].  Como un fluido nos disponemos a extender nuestras inspiraciones y pensamientos abiertos por toda Sudamérica durante 6 a 8 meses -6 a 8 decalitros.

Cualquiera diría que nos vamos hacia un abismo… hacia un plan de destrucción de lo considerado civilizado. Caos: un viaje organizado desorganizadamente… ¿o desorganizadamente organizado? No hay planes más que la parada próxima.

En esta crónica uds. podrán conocer que es lo que pasa en la cabeza de dos personas relativamente comunes y molestosamente positivas cumpliendo uno de sus anhelos más preciados. No es la idea hablarle sólo de los sitios que conoceremos (para eso tenemos un blog) sino de nuestros análisis antropológicos, artísticos, sociológicos y etnográficos durante el viaje. La tarea parece pesada, pero no lo es.

El salir de la cotidianidad, de nuestra sociedad que se parece a nuestra cama, cómoda pero aburrida, nos hace revisar todo. Cuestionar, mirar, curiosear, preguntar, son acciones comunes durante un viaje. Las preguntas: ¿Por qué se come así? ¿La manicura francesa se inventó para ocultar la mugre? ¿Porqué se visten así? ¿Por qué? ¿Por qué? Advertimos que quizás el egocentrismo tan común nos lleve a hablar mucho acerca de nosotras, pero no sería tan lejano a nuestra meta… Cuestionarnos todo para encontrar una esencia latinoamericana y mejor aún: humanitaria. Haremos una revisión de lo que sucede con las cosas que nos sobran; Hablaremos acerca de lo que nos sucede internamente, las experiencias que vamos creando, las cosas que vamos dejando de lado, la vanidad, los apegos materiales y quizás qué más… El asombro será el sustantivo clave de esta crónica basada en los sueños infantiles.

La finalidad de la crónica es contar, porque este viaje necesita ser narrado. Nosotras no seremos más que una herramienta para la Sudamérica que quiere expresarse.

Cada una de nosotras tiene una cantidad de manías a superar. Catalina, por su parte, no concibe la vida sin ponerse rimmel, tiene unos problemas ridículos con los objetos visualmente desequilibrados (especialmente comiendo, cuando no se puede desplazar: ordenemos el ketchup y la mostaza, ¡por favor!), le pica la cabeza cuando no se lava el pelo. Haszka tiene una enfermiza relación con su ropa y su cama; las bases en las que sustenta su existencia civilizada. No puede ponerse dos días la misma ropa (ella piensa que la gente lo nota) y puede enojarse a muerte con alguien que se acuesta en su cama con ropa de la calle. Catalina vive en un caos de ropa y platos sucios y Halszka es una maniática del orden. Los miedos son pocos, lo que asusta a los demás, porque es más fácil superar un miedo a una manía, es más rápido e inmediato, sólo requiere un impulso y un poco de determinación, cerrar los ojos y estirar la mano (o el pie, labios, tenedor, etc.).

Como hemos dicho, la odisea que nos planteamos está marcada por un gran problema: No tenemos miedo. Todos tenemos nuestras vocecitas internas, demonios o pepes grillos. La de Halszka dice siempre: ¡Tu Puedes! ¡Tírate de ese barranco! Seguro que caes parada. La de Catalina dice siempre: ¡Dale! Total no se va a repetir este momento, ¡prueba cosas nuevas!. Como ven,es peligroso… Nada de vocecitas mamonas y freaks de inseguridad, para nosotras la vida es tan hermosa que cada momento ha sido entregado como un regalo y no hay espacio para los titubeos.

Estimados lectores de Sangria.cl: no les podemos asegurar nada del contenido de esta crónica, sólo podemos entregar una mezcla de las reflexiones de dos chicas que no se delimitan ni por sus carreras ni por sus condiciones de viaje. Mejor ni mentirles con promesas de contenido, ya veremos qué se publica en esta crónica tan desorganizada.


[1] En Revista Domingo, 13 de Septiembre 2009. Veasé también: http://www.unabellezanueva.org/beltran-mena/

5 Responses to VIAJES. Crónica pre viaje o número 00

  1. Coty dice:

    Saludos y ánimos en este mega viaje y mega experiencia… estaré atenta a ver qué resulta de este recorrido socio-artístico-etnográfico por sudamérica…

  2. halszka dice:

    gracias!
    ya sabrás más de lo que nos pasa/haremos pasar
    partimos mañana tempranito :O

  3. Alicia dice:

    Ánimo y suerte en su viajeee!! a disfrutar los últimos minutos en Chile, y por supuesto a todooo lo que se viene!

  4. Karina dice:

    Amigas, muy buen viaje. Siempre no teman.

  5. El Gran Pez dice:

    “El viaje no termina jamás. Solo los viajeros terminan. Y también ellos pueden subsistir en memoria, en recuerdo, en narración… El objetivo de un viaje es solo el inicio de otro viaje.” (José Saramago)

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