COLUMNA. #4 Gira la tómbola

por Diego Ávalos

TODO LO QUE USTED NUNCA QUISO SABER SOBRE TECNOLOGÍA PERO QUE IGUAL LE VAMOS A CONTAR PRESENTA CON ORGULLO:

#4: Gira la tómbola

Nadie sabe exactamente cuándo, pero en algún momento entre las quemas masivas de brujas y el éxito mundial de los tamagochi, a alguien se le ocurrió que lo que nos definía como especie era nuestra capacidad de elegir entre, digamos, insultar virulentamente al chofer del Hyundai rojo por realizar una maniobra de tránsito que, en nuestro omnisapiente juicio, nos pareció de dudosa calidad o respirar hondo y seguir manejando feliz de la vida al presenciar dicha acción, sabiendo que mi ira es incapaz de mejorar las habilidades automovilísticas de personas que apenas conozco, a la vez que gritar insultos aleatorios no disminuye mis posibilidades de sufrir un futuro paro cardíaco.

Así es, nosotros somos superiores a los chimpancés, las orugas y los caníbales porque somos racionales.

¡Eureka!

Práctica

La tercera pregunta más recurrente dentro de mi repertorio (la primera siendo “¿Podrías dejar de hacer eso por favor?” y la segunda “¿Estás segura de que solamente me quieres como un amigo?”) es: Si viniera Dios y se ofreciera a presentarte tu amor verdadero, aquella persona con la cual tu vida sería una dulce sinfonía de perfección solamente igualada por el White Album de los Beatles (sin contar Revolution #9 por supuesto) con la única condición que termines con tu pareja actual

¿Aceptarías?

Tómate unos cuantos segundos para pensar en la respuesta que tú me darías. Y luego deja que yo me tome unos pocos segundos para pensar porqué gasté mi tiempo escribiendo aquella estúpida propuesta, ya que evidentemente seguiste leyendo sin parar. Pero no te preocupes (Lector: ¿Preocuparme de QUE?), porque si te pareces en algo a las cientos de personas a las cuales les he propuesto este dilema, tengo la certeza de que vas a rechazar contundentemente la oferta, ya sea porque nuestras habilidades de negociación han mejorado bastante desde los tiempos de Isaac, o, más probable aún, porque en verdad no sabemos cómo maximizar nuestra felicidad de la manera más eficiente posible, lo que explicaría por qué terminamos abrazados del wáter cada viernes por medio, o por qué podemos recitar a la perfección aquel coro que comienza con la oración Porque soy un perfeeeecto bandido, u-o, u-o…

Pero eso no es todo lo que sé.

También sé que tienes alguna reacción para justificar (uso esta palabra en el sentido más laxo del término) tu elección, la cual, sin duda alguna, cabe en alguna de estas tres categorías:

LA “YO SOY MÁS PILLO QUE TÚ”: Es la preferida por la gran mayoría de las personas que no me conocen mucho. Esta reacción consiste en mirarme  con una sonrisa de triunfo en el rostro al mismo tiempo que me dicen “lo que yo tengo con mi actual pareja ES amor verdadero” (Elemental mi querido Watson).

LA “TÚ ERES MÁS ESTÚPIDO QUE YO”: Esta es la reacción favorita de las personas que considero mis amigos. Sucede cuando me miran directamente a los ojos y me preguntan entre un profundo suspiro porqué no puedo dedicarme a pensar cosas que sean más constructivas para el planeta. Como una bomba que solamente elimine a las personas obstinadas en darte consejos. O una excusa para que yo me quede encerrado en casa.

LA “HOLA SOY CAPRICORNIO Y ME GUSTA TOMAR LARGOS PASEOS POR LA PLAYA”: Esta es una reacción bastante minoritaria, pero no por eso inexistente (¿Escucharon eso miembros del Partido Maoísta Verde Feminista Conservador Prusiano Neorrealista?); y sucede cuando me toman de la mano y me susurran muy despacio que hay por ahí un psicólogo que puede curar todo tipo de enfermedades maniaco-depresivas por medio de una interpretación lúdica de la psicología Jungiana y el abuso sistemático del ayahuasca. Por no mencionar que trabaja con boleta.

Y ya está.

No hay más opciones.

Nunca jamás de los jamases  he recibido una respuesta diferente a las antes mencionadas y, lo que es más impresionante aún, tampoco nunca nadie ha aceptado el trato. Tal y como los Ayatolas dicen “lapiden a esa puta, que se le ve el dedo meñique del pie izquierdo”, nosotros estamos tan seguros de que hemos llegado a la cúspide de nuestra vida amorosa cuando tenemos una pareja que jamás nos ponemos a pensar seriamente ¿cuáles son las probabilidades de que la persona que tengo al lado mío sea la mejor de todas las opciones posibles?

Calculemos.

NÚMERO APROXIMADO DE PERSONAS DEL SEXO OPUESTO QUE HAY EN EL MUNDO: 3.500 millones de mujeres (iba a sacar el cálculo original con hombres y de paso salir del clóset, pero dado que le di este link a mi repentinamente tecnológico abuelo voy a seguir con la mentira por lo menos unos cuantos años más)

NÚMERO DE ELLAS QUE SE ENCUENTRAN EN UN RANGO DE EDAD ENTRE LOS 18 Y LOS 35: 1.800 millones (mi rango original oscilaba entre los 9 y los 99 años. No porque sufriera algún trastorno infantilístigeriatricoide, sino por mi eterno amor a las instrucciones que vienen en los juegos de tablero que venden en el supermercado)

NÚMERO DE ELLAS QUE POR A, B, C RAZONES NO PASAN EL CORTE: Dejemos un generoso 96% (las razones son múltiples y van desde el tradicional no creo que mi madre apruebe a una chiquilla con lepra hasta el más sofisticado ella fue incapaz de comprender que en mis tostadas me gusta que el dulce de leche vaya ENCIMA del queso)

NÚMERO DE PERSONAS QUE QUEDAN: 72.000.000 (Algo así como cuatro veces Chile, o un poco menos que  la cantidad de errores que has cometido en tu vida)

TUS PROBABILIDADES SON: 0,00000138% (aproximadamente la posibilidad de encontrar una aguja del porte del ombligo de un pitufo en un pajar que está en llamas)

Pero no seamos tan deprimentes. Supongamos por tan sólo un instante que por esos misterios del universo (¿De dónde vienen las semillas del pasto? ¿Dónde viven las palomas bebés? ¿Cuál es la diferencia entre el calipso y el celeste?) Dios (o Alá, o Krishna, o Ronald McDonald) hizo que nacieras en el país exacto en el cual se encuentra tu media naranja y depende de ti encontrarla… al margen de que media naranja más media naranja no hagan nunca una naranja completa.

Calculemos nuevamente.

NÚMERO DE MUJERES CON LA QUE TIENES CONTACTO EN TU VIDA: 200

NÚMERO DE ESAS MUJERES QUE SE ENCUENTRAN EN EDAD REPRODUCTIVA Y QUE NO ESTÁN VETADAS POR RAZONES DE INCESTO: 100 (en caso de que te lo estés preguntando: sí, este número tiene más que ver con la facilidad a la hora de hacer cálculos que con la realidad.)

LA PROBABILIDAD DE QUE ENTRE ESAS 100 MUJERES ESTÉ TU ALMA GEMELA: 100% (no dudes de nada hombre y/o mujer de poca fe.)

Podríamos detenernos en este punto y asumir que nuestras posibilidades son 1 sobre 100, pero sigamos trastocando los datos hasta que favorezcan a nuestro candidato presiden… perdón, no sé de que estaba hablando, lo que quise decir era: sigamos indagando en el asunto de manera un poco más profunda. Supongamos que tu pareja actual fue escogida de manera deliberada entre todas las damas que hicieron aunque sea el más leve gesto para pronunciar que estaban interesadas en ti.

CANTIDAD DE ESAS 100 MUJERES CON LAS QUE TENÍAS OPORTUNIDAD DE ESTABLECER UNA RELACIÓN ROMÁNTICA: 25

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA: está bien, 15.

ALGUIEN ESTÁ EN PROCESO DE NEGACIÓN: ¡Te juro que son 15!

LOS GESTOS SOÑADOS NO VALEN, TIENES QUE CONTAR SOLAMENTE LAS PERSONAS QUE MOSTRARON UN INTERÉS REAL EN TI: En ese caso unas 9.

A LO MEJOR SE TE DIO VUELTA EL NÚMERO Y QUERÍAS DECIR 6: Ok, seis.

¿¡SEIS!?: Cuatro.

¿¡CUATRO?!: snif… snif… tres…

¿Tr..: Por el bien de mi autoestima dejémoslo en tres.

OK, ENTONCES TUS PROBABILIDADES SON: 3/100. 3% de probabilidades. ¿Suena mucho? Pues comprobémoslo empíricamente con…

………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………..

¡RANDOM NUMBER GENERATOR!

La metodología es la siguiente: Primero voy a pensar en tres números diferentes del uno al cien, para luego ver si alguno de ellos coincide con un número elegido aleatoriamente que oscile entre esos mismos márgenes.

Vamos por partes.

Primero mis números: 84 (en honor a la siempre muy original fecha de nacimiento), 69 (la picardía del chileno, alias regurgitación sistemática de chistes burdos con un doble sentido que harían temblar a Freud de la emoción) & 33 (el imperdible chiste interno).

Luego genero un número al azar.

29.

¡Maldición!

66

¡CASI!

3

¡NOOOOOOOOOOOOOO!

73

¡ESTUVE A PUNTO DE ELEGIR EL 73!

21

¡CÓMO LA EDAD QUE TENÍA MI ESPOSA CUANDO NOS CASAMOS, ESTO ES UNA SEÑAL DE QUE ESTOY CERCA!

99

Al parecer las probabilidades no están a mi favor. ¿Pero saben qué? Yo tampoco aceptaría aquel estúpido trato. Evidentemente hay una muy buena razón por la que tomé esa decisión. Total mi psicóloga infantil solía decir que poseo el coeficiente intelectual de un genio.

Ojalá mi psicóloga hablara con mi jefe.

Estoy tan cansado de llevar el café.

Y de que mi sueldo sea mucho menor que la mensualidad de mi universidad.

One Response to COLUMNA. #4 Gira la tómbola

  1. La GuaGuaaaaaaaaaaaa!!!!!! dice:

    Así no más poh…………..

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