COLUMNA.#3 ERROR 403

por Ximena Catalán y Diego Ávalos

COLUMNA ERROR 403

Traiciones de internet Nº3: todo lo que Internet “cree”que te importa, pero no es así.


Mi muy querido (obviaré tu nombre y desde hoy te tutearé):

La verdad es que lo que te voy a contar no tiene nada de novedoso ni para mí ni para los cerca de 150 millones de usuarios de Gmail.

Pero antes, hagamos un poco (pero sólo un poco) de historia.

Gmail es conocido por ser el principal precursor de la nueva era del mail: dar mucho espacio de almacenamiento a sus usuarios, gracias a lo cual la cuenta de correo no sólo sirve para enviar y recibir e-mails, sino que también funciona como uno de los sistemas preferidos para almacenar archivos e información importante, permitiéndote tener acceso a ellos desde cualquier lugar con Internet (algo así como un dropbox prehistórico). El espacio que entrega Gmail actualmente a sus usuarios se empina por los 7GB, algo impensable cuando sufríamos por el escuálido almacenaje de cerca 2MB del antes indiscutido líder, Hotmail.

A estas alturas  te preguntarás: ¿y a mí, qué?.

Ocultándose tras un panorama idílico, Gmail traía sus garritas bien guardadas. Te haré una pregunta simple: ¿te has fijado en la maldita publicidad que se pone a la derecha de los mensajes? No estoy hablando de los links de arriba del mensaje, que por cierto también son publicitarios, sino de aquellos mensajillos que te parecen peligrosamente ligados a tus temas de conversación habitual por correo, o peor aún, a lo que buscas inocentemente en google, que por cierto es el alma máter de Gmail.

Ante esa publicidad que se hacía día a día más invasiva, llegando a ser incluso irrisoria (no porque hable de dinero en un mail quiero ir a un casino ni menos hacer un curso de finanzas por correspondencia), quise averiguar un poco más y llegué a lo que se conoce como “publicidad contextual”. La idea es darte anuncios que sean útiles para tus intereses, pero para ser justos, la mayoría de las veces no tienen nada que ver con lo que realmente queremos.

¿Sabrás algo tú acerca de cómo puedo evitar ver este tipo de publicidad? ¿O es el precio de ser una Gmail-dependiente?

Ansiosa espero tu respuesta.

.

Usuaria desvalida:

Mi muy querida, usuaria desvalida.

No te vendré a buscar  hoy, sino mañana.

Esa es la totalidad del contrato legal más extraño de la historia. Fue creado por el señor Pedro Urdemales, firmada por el mismísimo Demonio y selló, entre ellos, el intercambio cósmico que permutaba un alma inmortal por un kilo de chuletas de chancho mas tres litros de sidra. La moraleja de la historia vendría siendo: La letra chica a veces ni siquiera existe.

Al igual que Satanás, nosotros los usuarios promedio vimos en la web un negocio fácil en lo cual todo era pura ganancia. ¿Cómo olvidar aquella revista TIME que pronunciaba que TÚ eras la persona del año? Lamentablemente mañana ha llegado, y nos damos cuenta de que nuestra interpretación de los hechos era, a lo menos, deficiente. ¡A salvar de los escombros lo que nos queda mis muchachos! Que vendría siendo ¿Qué podemos hacer cuando aceptamos términos y condiciones (hacer click en el cuadro, por favor) a destajo sin tomarnos el tiempo de leerlas?

1.- La primera solución evidente es cambiarse a una cuenta de correo gratuita cuya publicidad sea menos invasiva: http://email.about.com/od/freeemailreviews/tp/free_email.htm aquí una lista de donde elegir. Sin embargo esto no resuelve el problema de fondo.

2.- La segunda opción, sin bien requiere de mucho compromiso por parte del usuario, puede ser más satisfactoria. Primero uno tiene que navegar en firefox (curioso que sea una alusión al fuego, dado que la web es tan líquida para sus metáforas). Luego utiliza Greasemonkey (http://www.greasespot.net/) como una extensión del ya mentado firefox y… por el poder de greyskull, ¡ya podrás cambiarle los códigos a las páginas! Luego instala el script Gmail Without Ads (http://userscripts.org/scripts/show/37693), con tan sólo clickear en el botón derecho de tu Mouse.

¡Et voilá!

Todos somos libres.

Abrazos enormes.

PD: Una pequeña duda corroyó mi mente. ¿Mi privacidad vale más o menos que un servicio gratuito de correo de primera calidad?

Creo que sé la respuesta.

Pero no la diré hoy, sino mañana.

2 Responses to COLUMNA.#3 ERROR 403

  1. Felipe dice:

    Tan ingeniosos que salieron estos cabros para escribir.

    Aunque venir con sentimientos de persecusión a estas alturas en que tenemos las patas más metidas que nunca en el barro, personalmente creo que es como un poco mucho (de hecho la respuesta me terminó de dejar en claro que jamás ocuparía mi tiempo en aplicar una solución como esa). Pero es un bonito ejercicio.

    Saludos!!

  2. Alicia dice:

    Chuta Felipe… nos llego el viejazo… falto para bronce algo como ahhh estos cabros idealistas ya verán lo que les espera… jajjaja.

    Aunque concuerdo en que dudo que haría los pasos señalados, más de dos indicaciones en la web y ya digo… no, no cacho, esto es pa hackers!

    Pero es heavy que gmail te “conozca”, es muy The big brother is reading you.

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