CRÍTICA. ZZ Top

por Pablo Fraser

Ni viejos, ni dinosaurios, ni “pequeña banda de Texas”. Lo clásico nunca será un estereotipo.


En el escenario  se retorcían dos rubias épicas. Llevaban puesta una polera blanca y una tanga y se mojaban mutuamente con jarras de agua. Mi amigo Chelo y yo nos quedamos petrificados con esta imagen, tanto así que algunos nos pifiaron por bloquear la buena vista.

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Fue la gota que rebalsó el vaso. Desde afuera del Arena Movistar ya era evidente que éste iba ha ser un encuentro de la fauna del rock chilena: filas de motocicletas estacionadas, chaquetas y pantalones de jeans, poleras Led Zeppelin, Iron Maiden y Black Sabbath. La horda rockera de Santiago había sido convotacada y asistimos obedientemente.

Era el martes 18 de mayo y la legendaria banda de blues rock ZZ Top estaba a apunto de tocar en  Chile.

El trío compuesto por Bruce Gibbons (guitarra y voz), Dusty Hill (bajo y voz) y Frank Beard (batería y el único miembro de la banda sin una barba de medio metro) constituyen un poderoso combo de blues rock de más de 40 de años de trayectoria, ventas multimillonarias de discos y un lugar honorífico en el Hall de la Fama del Rock and Roll.

ZZ Top se fundó en 1969, año en que Cream lanzó su último disco, Hendrix tocó en Woodstock y Led Zeppelin sacó sus primeros dos discos. Y ZZ Top estuvo ahí: fue de esas primogénitas bandas del blues rock. Ellos también marcaron pauta, ellos también fijaron tendencias  y determinaron estilos.

Eric Clapton una vez dijo que los ZZ Top eran instituciones en sí mismos y yo no podría estar más de acuerdo. Es que estos barbones representan toda una escuela de cómo hacer las cosas: una escuela de cómo tocar el blues bajo los códigos del rock.

Todas las imágenes que se le vienen a uno al pensar en el rock clásico se hicieron presentes en este concierto. Los pasitos de baile coordinados, los extensos solos de guitarra, las poses y pausas dramáticas en el medio de los temas, el cigarrillo  durante un solo de guitarra y las imágenes proyectadas  llenas de autos, carreteras y mujeres.

El show contó con la animación previa del mítico Hernán Rojas de Radio Futuro y un fomísimo Coco Legrand. La banda telonera El Cruce estuvo a la altura de la calidad del show y dio un concierto como pocas veces se le ha visto a una banda telonera chilena.

Finalmente ZZ Top salió al escenario


Empezaron pesado con el éxito “Got Me Under Pressure”. La voz carrasposa y dura de Gibbons contrastaba con las notas altas y chillonas de Hill, y juntas hacían una combinación letal que se convertía en una explosión del rock clásico más duro.

Era consciente que estaba presenciando un show de rock desde sus raíces, lo más básico, puro y primogénito que puede ofrecer este género. Un rock que no busca experimentar, ni caer en ambigüedades ni clichés. Imposible ser un estereotipo cuando has contribuido a crearlo.

No sólo las voces sonaban espectaculares, todo el maldito show tuvo un sonido de primer nivel.  Pocas veces he podido ser testigo de un sonido que fuera tan crudo y grueso como el de ZZ Top. La guitarra de Bruce Gibbons era directa, sin rodeos y clara en el mensaje que venía a dar. Dusty Hill y Frank Beard crearon una sección rítmica pesada y poderosa que marcaron el tono blusero dentro del cual Gibbons se movía.

El set list fue simplemente espectacular. Cargados especialmente a sus discos de la década de los ’70, la banda se paseó por aquellos temas que más representaban su sonido crudo del blues, tales como “Waiting for the Bus”, “Jesus just Left Chicago”, “Cheap Sunglasses”, “I’m Bad , I’m Nationwide”.

Especialmente emotiva fue la rendición de la versión de “Hey Joe” de Jimi Hendrix: “Este es un tema de un amigo de nosotros…” dijo Billy Gibbons marcando el tono emocional y uno de los peak de la noche.

Después de tocar su famosa trilogía de canciones del álbum Eliminator (“Give me all your Loving”, “Legs”, “Sharp Dress Man”) la banda, sin decir mayores palabras, se retiró para volver: abrieron con una extraña versión de “Viva Las Vegas”, para dar paso a sus canciones más famosas como “La Grange”.

Pero la rendición de “Tush” (una canción que habla sobre lo mucho que le gustan a Hill los traseros de las mujeres) fue especialmente emotiva. El público prendió como en ninguna otra canción: toda la cancha saltaba en un éxtasis que se acompañó  de imágenes de la banda que recorrieron sus 40 años de trayectoria. Entre las fotos vimos sus conciertos, tomas publicitarias y  amigos como el ya mencionado Jimi Hendrix.

¡¡¡Incluso había fotos de la banda sin barba!!!!. Fotos emotivas que nos recordaban que estábamos frente una banda histórica, que por su estilo y convicción, no es tan conocida o no llegó tan lejos como otras bandas del género, pero que de todas maneras son un excelente exponente del rock clásico.

Y un exponente vivo.

Chelo, yo, y otras 6.000 personas que asistieron esa noche lo pasamos increíble. Fue un show  no sólo para los fans de la banda, sino también para todos los fanáticos del género.

Discografía Recomendada:

Los  discos ejemplares de ZZ Top son “Tres Hombres” y “Eliminator”, y eso mismo  lo pueden averiguar de Wikipedia, la lista de la Rolling Stones de los mejores 500 discos del rock and roll, y también la lista de los 1001 discos que hay que escuchar antes de morir. Por lo tanto, mi valor agregado sería cero. Así que, mencionaré aquellos dos, junto con otro par que creo que vale la pena escuchar.

Eliminator (1983):

Un pedazo de disco. Para todos los que aseguraban que los ’80 fue la muerte del rock crudo y duro de antaño le pido que oigan este disco. Si bien tiene un sonido pop marcado y aparece el fuerte apoyo en sintetizadores, los barbones rockean como nunca. Es necesario recalcar que Eliminator produjo unos videos clips ya legendarios para la generación MTV. Era una trilogía de videos, que consistía en un auto (el Eliminator) con bellas mujeres que sacaban de aprietos a personas en diversas situaciones bajo la atenta mirada de la banda. Para los interesados acá va el link de uno de esos temas: Legs.

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Degüello (1979):

Disco de transición para el sonido de la banda. Sin dejar de lado su clásico sonido crudo, los barbones comienzan a experimentar con sonidos y melodías pop como se puede apreciar en “A Fool for your stockings” y el cover de Isaac Hayes “I Thank You”.

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Fandango! (1975):

El disco contiene temas en estudio y algunos de sus grandes momentos en vivo. Notable son los temas “Thunderbird”, el excelente lento “Bluejeans Blues” y la clásica “Tush”. Ojo que la portada son de esas raras ocasiones que se ha visto a la banda sin su característica barba.

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Tres Hombres (1973):

El tercer disco de estudio de los texanos representa su momento peak de los años ’70. El disco contiene probablemente su tema más conocido y un verdadero himno del rock clásico “La grange”. Un hermoso ejemplo de lo que puede dar el género del blues rock.

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may 28, 2010 | Filed under CRITICAS, Música and tagged with , , , , , , , , .

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4 Comentarios Subscribete a los Comentarios


  1. Chelo

    buen review Pablo

    Qué emocionante recordar esas barbas.

    Cada cana debe ser una historia de rockanrol, traseros enfundados en cuero y cervezas.

    Una institución de tres hombres

    28 may, 2010 a las 10:23


  2. mariscal23

    Ha sido un sufrimiento leer este artículo… evidencia en cada palabra lo mucho que me perdí esa noche. No asistí a ver ZZ Top y eso me hace sentir como un pecador… postear y reconocerlo es mi acto de penitencia.
    Como dijeron “buen review”.

    02 jun, 2010 a las 11:12


  3. Felipe

    Puta con el review hsta dan ganas de ir, si no fuera porque encuentro tan refomes a los barbudos…

    Un abrazo.

    10 jun, 2010 a las 17:09


  4. Pancho Rodríguez

    Eres Pablo Fraser, sociólogo de la Católica?

    05 nov, 2010 a las 10:06

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